El hombre invisible
habita en una imaginaria casa
a las afueras,
lejos de todo
en lo solitario de las horas inventadas.
Nadie ha oído hablar nunca del tipo invisible,
nadie ha visto su imaginaria casa,
nadie sabe cual es su inventado trabajo.
La lluvia de cedrón invisible
a veces crece de súbito desde su imaginaria alma
y así regresan las cosas inventadas
a su invisible mirada.
Y pasan los años de luz invisible
en la imaginaria estación
del pueblo soñado.
Y así ideas de niebla
rozan el corazón imaginario
con un invisible vacío extraño.
Y harto de mirar por la invisible ventana
y de soñar con una lejana doncella,
acomoda su imaginario cuerpo
junto al fuego inventado.
Y así anochece
su amor de perro invisible
para dar paso al nuevo imaginario día
de su nuevo mundo creado.
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