Angel Eve
Poeta adicto al portal
La vida, para mí:
es el resplandor de cuatro mil millones de luces encendidas.
Es el sonido de ocho mil millones de voces redimidas.
Redimidas por el majestuoso árbol del Ser en el edén.
Y en su corteza, baila el pecado y la lealtad a su vaivén.
La vida, es la continuidad del arte de Dios.
Es la partícula mas pequeña de su óleo.
Es el acento sobreesdrújulo de su folio.
Y en su blancura,
la tinta sangrienta de la paz a medias eleva su canto
y la guerra con colmillos filosos se esconde bajo el manto hipócrita de un ángel.
La vida, para mí;
es el lapso donde no hay mas espacio que el que ocupa Dios y su creación.
Es la pasión encerrada en un planeta de colores.
Y en esta burbuja rompible de la existencia,
todos nos damos coces como rivales, y nos abrazamos como amigos con represalias.
Como si ignoráramos que venimos del mismo polvo que Dios sacude de sus sandalias.
Autor: Angel Everardo Caal Chub
es el resplandor de cuatro mil millones de luces encendidas.
Es el sonido de ocho mil millones de voces redimidas.
Redimidas por el majestuoso árbol del Ser en el edén.
Y en su corteza, baila el pecado y la lealtad a su vaivén.
La vida, es la continuidad del arte de Dios.
Es la partícula mas pequeña de su óleo.
Es el acento sobreesdrújulo de su folio.
Y en su blancura,
la tinta sangrienta de la paz a medias eleva su canto
y la guerra con colmillos filosos se esconde bajo el manto hipócrita de un ángel.
La vida, para mí;
es el lapso donde no hay mas espacio que el que ocupa Dios y su creación.
Es la pasión encerrada en un planeta de colores.
Y en esta burbuja rompible de la existencia,
todos nos damos coces como rivales, y nos abrazamos como amigos con represalias.
Como si ignoráramos que venimos del mismo polvo que Dios sacude de sus sandalias.
Autor: Angel Everardo Caal Chub