BEATRIZ OJEDA
Poeta adicto al portal
LAVIDA PASA Y CALLA
Como centella clandestina
la vida pasa y calla.
Se embadurna la boca de sorprendentes mieles
y embruja cual serpiente
los días distraídos de su suerte.
No descuida un detalle de su obra
se desnuda indecente
hechizando a las sombras
que desvían su paso conocido
sin mirar hacia atrás
clausurando sus oídos.
La vida se desliza obteniendo su presa
le danza le recita la sumerge
en la caldera roja de sus besos.
Le promete dulzuras inefables
la transporta en sus hilos enlazados
tejidos con astucia
atrapando despacio la presa concebida.
Por un tiempo la telaraña goza
hasta que el hilo se desgasta
y cae abruptamente
en los brazos astutos de la muerte.
Beatriz Ojeda
Derechos Reservados
Como centella clandestina
la vida pasa y calla.
Se embadurna la boca de sorprendentes mieles
y embruja cual serpiente
los días distraídos de su suerte.
No descuida un detalle de su obra
se desnuda indecente
hechizando a las sombras
que desvían su paso conocido
sin mirar hacia atrás
clausurando sus oídos.
La vida se desliza obteniendo su presa
le danza le recita la sumerge
en la caldera roja de sus besos.
Le promete dulzuras inefables
la transporta en sus hilos enlazados
tejidos con astucia
atrapando despacio la presa concebida.
Por un tiempo la telaraña goza
hasta que el hilo se desgasta
y cae abruptamente
en los brazos astutos de la muerte.
Beatriz Ojeda
Derechos Reservados