Allan
Poeta recién llegado
La vida triste
Pensé que la profunda tristeza que sentí durante mi adolescencia era pasajera,
Sin embargo ya son veintitantos y aún la siento, inclusive más intensamente.
Nunca encajé en ningún lado, no pertenecí a ningún lugar.
Poco a poco me acostumbré a ser traicionado. Poco a poco me acostumbré a la soledad.
Siempre tuve a las personas por interés, siempre algo me querían arrebatar.
Como parte de mi monótona y aburrida vida, cuando regreso a casa, imagino
al autobús sin frenos, algún medio para facilitar las cosas.
No puedo dar el último paso, que con insistencia me avisa mi mente.
Imagino en mi mente el frío metal en la cien y la áspera cuerda alrededor.
Pero sé que soy un cobarde y que eso no va a ocurrir.
Estoy en un callejón sin salida, del que no quiero entrar ni salir.
Mientras tanto escucho en mi mente, el sonido como de una canción:
“Esta vida iba a ser otra, pero algo salió mal”*
Pensé que la profunda tristeza que sentí durante mi adolescencia era pasajera,
Sin embargo ya son veintitantos y aún la siento, inclusive más intensamente.
Nunca encajé en ningún lado, no pertenecí a ningún lugar.
Poco a poco me acostumbré a ser traicionado. Poco a poco me acostumbré a la soledad.
Siempre tuve a las personas por interés, siempre algo me querían arrebatar.
Como parte de mi monótona y aburrida vida, cuando regreso a casa, imagino
al autobús sin frenos, algún medio para facilitar las cosas.
No puedo dar el último paso, que con insistencia me avisa mi mente.
Imagino en mi mente el frío metal en la cien y la áspera cuerda alrededor.
Pero sé que soy un cobarde y que eso no va a ocurrir.
Estoy en un callejón sin salida, del que no quiero entrar ni salir.
Mientras tanto escucho en mi mente, el sonido como de una canción:
“Esta vida iba a ser otra, pero algo salió mal”*
*Por culpa de la humedad – Ignacio González Vegas
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