pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces nadie ve al muerto
mientras respira
y nadie trata
de devolverle a la vida.
Cuando el cuerpo queda frío
la culpa no da alivio,
los testigos del suicidio
a la tristeza le dieron victoria.
Se apaga la llama
en el pecho de la dama,
la soledad mal a aconsejado
y el final fue forzado.
mientras respira
y nadie trata
de devolverle a la vida.
Cuando el cuerpo queda frío
la culpa no da alivio,
los testigos del suicidio
a la tristeza le dieron victoria.
Se apaga la llama
en el pecho de la dama,
la soledad mal a aconsejado
y el final fue forzado.