ycnan
Poeta fiel al portal
Ayer me llego visita
por cierto, sin esperar.
Aquello fue el acabose
ahora les he de contar.
Domingo, dulce Domingo
yo que pensaba dormir
hasta las doce del dia
sin las ventanas abrir.
Apenas la siete en punto
y en la puerta alguien toco'
y al yo abrir casi dormido
me sonrio el familion.
Los ojos se me saltaron
la quija' se me cayo...
me erice' de pie a cabeza
y a penas dije un 'hello.....
Alli estaba Filiberto
el papa del "cabezon"
Seboruco su cunado
y Nemesio "el orejon."
Tia Yuya y su perico
los seis hijos de Julian
Serafina su entenada
y Manuel "cabeza de pan."
Apenas abri la puerta
y paso aquel batallon
uno encendia la radio
y otro la television.
Filiberto y Seboruco
campechanos sonreian
y decian: "que' mi socio...
?cuando aparece la fria...?
Sin pensarlo ni dos veces
tia Yuya y Serafina
se pusieron traje de bano
y entraron en la piscina.
A la hora del almuerzo
a la mesa se sentaron
y al servirse parecian
un ganado desbocado.
Serafina atragantada
con un pedazo de tamal
se atarugaba una yuca
para poderlo bajar.
El "cabezon' se comio
de frijoles un pozuelo,
dos bistec, ocho croquetas
y como siete bunuelos.
Por fin llegaron las doce
y se marcho el familion
y yo que estaba rendido
dormi sobre un butacon.
Ycnan
por cierto, sin esperar.
Aquello fue el acabose
ahora les he de contar.
Domingo, dulce Domingo
yo que pensaba dormir
hasta las doce del dia
sin las ventanas abrir.
Apenas la siete en punto
y en la puerta alguien toco'
y al yo abrir casi dormido
me sonrio el familion.
Los ojos se me saltaron
la quija' se me cayo...
me erice' de pie a cabeza
y a penas dije un 'hello.....
Alli estaba Filiberto
el papa del "cabezon"
Seboruco su cunado
y Nemesio "el orejon."
Tia Yuya y su perico
los seis hijos de Julian
Serafina su entenada
y Manuel "cabeza de pan."
Apenas abri la puerta
y paso aquel batallon
uno encendia la radio
y otro la television.
Filiberto y Seboruco
campechanos sonreian
y decian: "que' mi socio...
?cuando aparece la fria...?
Sin pensarlo ni dos veces
tia Yuya y Serafina
se pusieron traje de bano
y entraron en la piscina.
A la hora del almuerzo
a la mesa se sentaron
y al servirse parecian
un ganado desbocado.
Serafina atragantada
con un pedazo de tamal
se atarugaba una yuca
para poderlo bajar.
El "cabezon' se comio
de frijoles un pozuelo,
dos bistec, ocho croquetas
y como siete bunuelos.
Por fin llegaron las doce
y se marcho el familion
y yo que estaba rendido
dormi sobre un butacon.
Ycnan