isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Contuve la mirada, abrace a la paloma,
los únicos ruidos en la mesa; entre ayer y hoy
me cambie de persona, así pude ver con los ojos
dispuesto a mirarte- el reloj se detuvo
-el reloj de ayer
-el reloj de ahora
-el reloj del miércoles
-paro su hora.
Si despierto soñando entre las cobijas
durmiendo atrás en el homicidio,
como a las seis de la tarde, tal vez parezca-
Y tal vez no
Como los que buscan en el cielo
quien prefiere una luz o un sol de noche,
voz partida, entre comillas
abandonado entre las balas que deja la pureza pues,
eso es sufrir, con el viento,
con la luz de la luna
Cuidando el beso de la muerte.
los únicos ruidos en la mesa; entre ayer y hoy
me cambie de persona, así pude ver con los ojos
dispuesto a mirarte- el reloj se detuvo
-el reloj de ayer
-el reloj de ahora
-el reloj del miércoles
-paro su hora.
Si despierto soñando entre las cobijas
durmiendo atrás en el homicidio,
como a las seis de la tarde, tal vez parezca-
Y tal vez no
Como los que buscan en el cielo
quien prefiere una luz o un sol de noche,
voz partida, entre comillas
abandonado entre las balas que deja la pureza pues,
eso es sufrir, con el viento,
con la luz de la luna
Cuidando el beso de la muerte.