ivan grillet
Poeta adicto al portal
Laberinto
Extraño es uno, no la vida,
somos nosotros entre luz y penumbra,
las aves que nos distraen cruzan el aire,
crepúsculos otoñales de la infancia;
Guardo una mitad de lóbrega andanza,
casi ahogado donde la duda se quiebra,
he visto vagar a las cavernas mas solas,
donde la luz es parca y bebe sola;
Entre plantas nocturnas echo los caracoles sobre la mesa,
pero cuando el no es no el poema es imposible,
rayo un poco de fuego,
agarro un silbido;
Intemperie voraz y absurda,
silencio que pasa por alambre o fatuidad,
que se repite y repite,
la vida transcurre en un laberinto.
Extraño es uno, no la vida,
somos nosotros entre luz y penumbra,
las aves que nos distraen cruzan el aire,
crepúsculos otoñales de la infancia;
Guardo una mitad de lóbrega andanza,
casi ahogado donde la duda se quiebra,
he visto vagar a las cavernas mas solas,
donde la luz es parca y bebe sola;
Entre plantas nocturnas echo los caracoles sobre la mesa,
pero cuando el no es no el poema es imposible,
rayo un poco de fuego,
agarro un silbido;
Intemperie voraz y absurda,
silencio que pasa por alambre o fatuidad,
que se repite y repite,
la vida transcurre en un laberinto.