Ictiandro
Poeta adicto al portal
Dulce néctar de tus ojos un suspiro
melodía de aves en pleno vuelo
hacia el polen de tus labios mariposas,
cultivo de fantasía milenaria
son tus manos dibujando un rostro
con el tacto bajo una luz de luna.
Todo recobra el significado de un día
si desafiando la gravedad tu cuerpo
se eleva majestuoso en mis brazos
cárcel de labios que te aprisionan.
El naipe que escondiste lo guardo
celoso donde no supiste buscar,
allí donde la hiedra de un beso
no reverdeció la música de un verso.
Entonces llego al estanque olvidado
donde se acumulan los sueños perdidos,
y los diamantes de sal de mi rostro
se diluyen con cada milímetro de suspiro
desde las puertas de tu alma.
Abrir los brazos, cazar una pena,
estropear un adjetivo con el silencio,
estrechar el espejismo de un retrato,
mirar dentro de cada bisagra del corazón
y al final esa luz de sol en el ocaso
hundiéndose en mar cercano a nuestros sueños
de playa desierta y nuestras siluetas volando.