Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
El sexo, miel de avispa,
se termina con la ducha,
muere con las sábanas
que mueren en la cama
después de la fatiga, cuando
la ropa abandona su rincón
y resucita cubriendo los cuerpo,
cuando al fin la piel se entiende
como piel y las palabras se comprenden
en toda la extensión de la palabra,
cuando la luz del nuevo amanecer llega
con la indiscreción de la mañana,
como amanecer en calma
y el comprenderte a mi lado nada tiene
que ver con la piel y, todo con tu lado a mi lado.
Due® 30.3.12 en una tarde en la que la luna sabe que le extraño y para mi consuelo se apura a crecer...
Última edición: