Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Con las últimas luces del ocaso
se apagaba la llama de mi vida
en mi pecho no había ya cabida
para un amor que solo fue de paso.
¿Pensó en mi gran desolación, acaso,
cuando en aquella noche de pasión
despues de destrozarme el corazón
decidió abandonarme en el camino?
Quizá estuviera escrito en mi destino
que viniese a robarme la ilusión.