MIGUEL SACCO
Poeta recién llegado
Una gota disfrazada
de verde oscuro marino
huyo buscando el destino
de una mejilla rosada.
Como si, no fuese nada
un pañuelo blanco nieve,
no permitió que se quede
y ya la tiene bordada.
El torrente contenido
que naufraga en pestañeos
mira apenado el flagelo
desde el borde del abismo.
Que me impondrán de castigo
si le robe las riquezas,
de un océano afligido,
sus perlas de mas bellezas.
Si no fuese yo esta mueca
si mil tesoros tendría
lo que me pidas daría
de mis torpezas a cuenta.
Mas, el favor de esta ofrenda,
mi mal no hubiese sanado
no se da por bien pagado,
lo divino con monedas,
de verde oscuro marino
huyo buscando el destino
de una mejilla rosada.
Como si, no fuese nada
un pañuelo blanco nieve,
no permitió que se quede
y ya la tiene bordada.
El torrente contenido
que naufraga en pestañeos
mira apenado el flagelo
desde el borde del abismo.
Que me impondrán de castigo
si le robe las riquezas,
de un océano afligido,
sus perlas de mas bellezas.
Si no fuese yo esta mueca
si mil tesoros tendría
lo que me pidas daría
de mis torpezas a cuenta.
Mas, el favor de esta ofrenda,
mi mal no hubiese sanado
no se da por bien pagado,
lo divino con monedas,
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