roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Lagrimas de un hombre solo
No es una historia de amor
No es cuento de mil historias
Que de fracaso en fracaso
Se escribe solo por escribir.
Lágrimas de un hombre solo
No es un chantaje a mi vida
Ni a tu propio pensamiento
No es ni siquiera un sentimiento
Que busque en tú mundo acomodo
Es cada paso del alma perdida
Que ya no busca de nadie nada
Que ya puede ofrecer el cielo
De otras y mejores mañanas
Porque ya no hay casi nada
Ni fe, ni amor y ni esperanzas
Lágrimas de un hombre solo
Tampoco es un adiós a la vida
Es un adiós a todo lo que se amo
Un adiós incondicional al espíritu
Y a la llama interna que me alumbro
El alma se exprime, se seca se acaba
Que da el cuerpo solo destilante
Caminando ciego hacia adelante
Solo porque tiene y hay que caminar
Todo se borra poco a poco
Mientras el dolor te agoniza
Te abraza y destruye sin cesar
El recuerdo permanece quieto
Como último testigo
La impotencia carcome y duele
En la soledad infinita de mi verdad
Y de repente solitaria y sin sentir
Una lágrima recorre mis años
Y humedece por un solo instante
Mis ojos, mis ansias y mi ser
Y me doy cuenta que estoy solo
En el alma y en el sentimiento.
Lágrimas de un hombre solo
Es el principio de todo mí existir
Y el final de lo que no he de vivir.
No es una historia de amor
No es cuento de mil historias
Que de fracaso en fracaso
Se escribe solo por escribir.
Lágrimas de un hombre solo
No es un chantaje a mi vida
Ni a tu propio pensamiento
No es ni siquiera un sentimiento
Que busque en tú mundo acomodo
Es cada paso del alma perdida
Que ya no busca de nadie nada
Que ya puede ofrecer el cielo
De otras y mejores mañanas
Porque ya no hay casi nada
Ni fe, ni amor y ni esperanzas
Lágrimas de un hombre solo
Tampoco es un adiós a la vida
Es un adiós a todo lo que se amo
Un adiós incondicional al espíritu
Y a la llama interna que me alumbro
El alma se exprime, se seca se acaba
Que da el cuerpo solo destilante
Caminando ciego hacia adelante
Solo porque tiene y hay que caminar
Todo se borra poco a poco
Mientras el dolor te agoniza
Te abraza y destruye sin cesar
El recuerdo permanece quieto
Como último testigo
La impotencia carcome y duele
En la soledad infinita de mi verdad
Y de repente solitaria y sin sentir
Una lágrima recorre mis años
Y humedece por un solo instante
Mis ojos, mis ansias y mi ser
Y me doy cuenta que estoy solo
En el alma y en el sentimiento.
Lágrimas de un hombre solo
Es el principio de todo mí existir
Y el final de lo que no he de vivir.