Lágrimas en la lluvia

Ibrahim Sadhid

Poeta recién nacido
Estoy aquí.
Llueve torrencialmente,
siento la humedad en mí rostro.

Árboles frondosos
tiemblan de frío,
las personas corren
buscando refugios,
las calles son rios.

Sentado en un bar,
miro a través de la ventana,
la soledad me envuelve como neblina.
Pienso: ¿Qué será de mi vida cuando te hallas ído?.
Si te alejaras acompaña de un nuevo amor, sería más noble mi destino. Pero... te lleva la muerte, y no puedo ir contigo.
No puedo por nuestros hijos,
que al mirarte dormida querrán estar conmigo,
y entre lágrimas y penas...
sólo quiero estar contigo.

Recuerdo que la lluvia siempre ha sido testigo.
Testigo de nuestro amor,
Testigo de nuestro calor,
Testigo de nuestro fuego,
Testigo de nuestro frío abrigo.

Aquella tarde, sentados en el café de la Universidad, donde nos conocimos, hablábamos como locos, como dos viejos amigos, y aunque siempre te ví caminar por aquellos pasillos,
era la primera vez que hablaba contigo.

Tú, profesora de ciencia,
Yo, profesor de cultura,
y entre versos y canciones se inició la locura...

Una semana de versos, de miradas y sonrisas, prepararon nuestros cuerpos, para un mes de caricias.

Caricias de amarnos tanto, desesperadamente, como si en ese momento se terminara la vida, y nos acechara la muerte.

Han pasado siete años...
La lluvia siempre ha estado presente, ahora que estás ausente y, a largo de nuestra vida.

Recuerdo la canción de Montaner, que cantabas tan bien: " Y cuando llueve, te gusta caminar, vas abrazándome sin prisa aunque te mojes.
Amor mío lo nuestro es como es... es toda una aventura, no le hace falta nada..."

Estoy aquí.
Ha cesado la lluvia... pronto estaré a tu lado.

En el cuarto de un hospital, duerme mí amada esposa, luchando con la muerte... sólo para amar, sólo para verme.

¡Dios ayúdala!
!Dios ayúdame!
 
Si es un escrito real, es muy conmovedor el sentimiento, el amor presente
y los recuerdos que son piel y latidos.
Si es inspiración, de igual manera es un tema que conmueve porque se
abraza de un sentir que duele.
Un saludo cordial.
Ha sido grato conocer su obra.
 
Estoy aquí.
Llueve torrencialmente,
siento la humedad en mí rostro.

Árboles frondosos
tiemblan de frío,
las personas corren
buscando refugios,
las calles son rios.

Sentado en un bar,
miro a través de la ventana,
la soledad me envuelve como neblina.
Pienso: ¿Qué será de mi vida cuando te hallas ído?.
Si te alejaras acompaña de un nuevo amor, sería más noble mi destino. Pero... te lleva la muerte, y no puedo ir contigo.
No puedo por nuestros hijos,
que al mirarte dormida querrán estar conmigo,
y entre lágrimas y penas...
sólo quiero estar contigo.

Recuerdo que la lluvia siempre ha sido testigo.
Testigo de nuestro amor,
Testigo de nuestro calor,
Testigo de nuestro fuego,
Testigo de nuestro frío abrigo.

Aquella tarde, sentados en el café de la Universidad, donde nos conocimos, hablábamos como locos, como dos viejos amigos, y aunque siempre te ví caminar por aquellos pasillos,
era la primera vez que hablaba contigo.

Tú, profesora de ciencia,
Yo, profesor de cultura,
y entre versos y canciones se inició la locura...

Una semana de versos, de miradas y sonrisas, prepararon nuestros cuerpos, para un mes de caricias.

Caricias de amarnos tanto, desesperadamente, como si en ese momento se terminara la vida, y nos acechara la muerte.

Han pasado siete años...
La lluvia siempre ha estado presente, ahora que estás ausente y, a largo de nuestra vida.

Recuerdo la canción de Montaner, que cantabas tan bien: " Y cuando llueve, te gusta caminar, vas abrazándome sin prisa aunque te mojes.
Amor mío lo nuestro es como es... es toda una aventura, no le hace falta nada..."

Estoy aquí.
Ha cesado la lluvia... pronto estaré a tu lado.

En el cuarto de un hospital, duerme mí amada esposa, luchando con la muerte... sólo para amar, sólo para verme.

¡Dios ayúdala!
!Dios ayúdame!
Recuerdos inspirados frente a esos instantes de dolor,
aromas de una agasajadora melancolia que se mastican
dejando un reflejo en alma, expresando un sucumbir
que se siente en ese anhelo de emanantes tristezas.
hablar al final con Dios, forma de buscar esa fuerza
de luz maxima.
excelente obra. saludos amables de luzyabsenta
 
Estoy aquí.
Llueve torrencialmente,
siento la humedad en mí rostro.

Árboles frondosos
tiemblan de frío,
las personas corren
buscando refugios,
las calles son rios.

Sentado en un bar,
miro a través de la ventana,
la soledad me envuelve como neblina.
Pienso: ¿Qué será de mi vida cuando te hallas ído?.
Si te alejaras acompaña de un nuevo amor, sería más noble mi destino. Pero... te lleva la muerte, y no puedo ir contigo.
No puedo por nuestros hijos,
que al mirarte dormida querrán estar conmigo,
y entre lágrimas y penas...
sólo quiero estar contigo.

Recuerdo que la lluvia siempre ha sido testigo.
Testigo de nuestro amor,
Testigo de nuestro calor,
Testigo de nuestro fuego,
Testigo de nuestro frío abrigo.

Aquella tarde, sentados en el café de la Universidad, donde nos conocimos, hablábamos como locos, como dos viejos amigos, y aunque siempre te ví caminar por aquellos pasillos,
era la primera vez que hablaba contigo.

Tú, profesora de ciencia,
Yo, profesor de cultura,
y entre versos y canciones se inició la locura...

Una semana de versos, de miradas y sonrisas, prepararon nuestros cuerpos, para un mes de caricias.

Caricias de amarnos tanto, desesperadamente, como si en ese momento se terminara la vida, y nos acechara la muerte.

Han pasado siete años...
La lluvia siempre ha estado presente, ahora que estás ausente y, a largo de nuestra vida.

Recuerdo la canción de Montaner, que cantabas tan bien: " Y cuando llueve, te gusta caminar, vas abrazándome sin prisa aunque te mojes.
Amor mío lo nuestro es como es... es toda una aventura, no le hace falta nada..."

Estoy aquí.
Ha cesado la lluvia... pronto estaré a tu lado.

En el cuarto de un hospital, duerme mí amada esposa, luchando con la muerte... sólo para amar, sólo para verme.

¡Dios ayúdala!
!Dios ayúdame!
No es posible pasar de puntillas por este poema que termina con la mirada puesta en el Cielo. Toda una vida en estos versos de amor sincero y auténtico en ese acompañamiento al lado de esa cama de hospital. Que él nos ayude a todos, especialmente a vosotros.
Con mis mejores deseos y mi solidaridad.
Abrazo fraterno.
Salvador.
 
Doy gracias a todos los que leyeron mis líneas. No es una historia real, sólo intenté crear algo tristes para descanzar un poco de la oscuridad gótica a la que le escribo con frecuencia. Por otra parte intento escribirle a un ideal opuesto a mi escrito: ECCE MUJER. Muchas Gracias a todos.
 

TU TEMA ELEGIDO

"MENCIÓN ESPECIAL"

del MES



images

MUNDOPOESIA.COM

 
Estoy aquí.
Llueve torrencialmente,
siento la humedad en mí rostro.

Árboles frondosos
tiemblan de frío,
las personas corren
buscando refugios,
las calles son rios.

Sentado en un bar,
miro a través de la ventana,
la soledad me envuelve como neblina.
Pienso: ¿Qué será de mi vida cuando te hallas ído?.
Si te alejaras acompaña de un nuevo amor, sería más noble mi destino. Pero... te lleva la muerte, y no puedo ir contigo.
No puedo por nuestros hijos,
que al mirarte dormida querrán estar conmigo,
y entre lágrimas y penas...
sólo quiero estar contigo.

Recuerdo que la lluvia siempre ha sido testigo.
Testigo de nuestro amor,
Testigo de nuestro calor,
Testigo de nuestro fuego,
Testigo de nuestro frío abrigo.

Aquella tarde, sentados en el café de la Universidad, donde nos conocimos, hablábamos como locos, como dos viejos amigos, y aunque siempre te ví caminar por aquellos pasillos,
era la primera vez que hablaba contigo.

Tú, profesora de ciencia,
Yo, profesor de cultura,
y entre versos y canciones se inició la locura...

Una semana de versos, de miradas y sonrisas, prepararon nuestros cuerpos, para un mes de caricias.

Caricias de amarnos tanto, desesperadamente, como si en ese momento se terminara la vida, y nos acechara la muerte.

Han pasado siete años...
La lluvia siempre ha estado presente, ahora que estás ausente y, a largo de nuestra vida.

Recuerdo la canción de Montaner, que cantabas tan bien: " Y cuando llueve, te gusta caminar, vas abrazándome sin prisa aunque te mojes.
Amor mío lo nuestro es como es... es toda una aventura, no le hace falta nada..."

Estoy aquí.
Ha cesado la lluvia... pronto estaré a tu lado.

En el cuarto de un hospital, duerme mí amada esposa, luchando con la muerte... sólo para amar, sólo para verme.

¡Dios ayúdala!
!Dios ayúdame!

Woouuu!!
Muy bien logrado, cada sentimiento e imágenes en las que adentras al lector llenas de amor y melancolía.

Duele en cada línea y ese cierre que es sensacional ...
Felicidades a sido todo un placer pasar por tus lineas.
Saludos desde mi México Mireidy.
 
Estoy aquí.
Llueve torrencialmente,
siento la humedad en mí rostro.

Árboles frondosos
tiemblan de frío,
las personas corren
buscando refugios,
las calles son rios.

Sentado en un bar,
miro a través de la ventana,
la soledad me envuelve como neblina.
Pienso: ¿Qué será de mi vida cuando te hallas ído?.
Si te alejaras acompaña de un nuevo amor, sería más noble mi destino. Pero... te lleva la muerte, y no puedo ir contigo.
No puedo por nuestros hijos,
que al mirarte dormida querrán estar conmigo,
y entre lágrimas y penas...
sólo quiero estar contigo.

Recuerdo que la lluvia siempre ha sido testigo.
Testigo de nuestro amor,
Testigo de nuestro calor,
Testigo de nuestro fuego,
Testigo de nuestro frío abrigo.

Aquella tarde, sentados en el café de la Universidad, donde nos conocimos, hablábamos como locos, como dos viejos amigos, y aunque siempre te ví caminar por aquellos pasillos,
era la primera vez que hablaba contigo.

Tú, profesora de ciencia,
Yo, profesor de cultura,
y entre versos y canciones se inició la locura...

Una semana de versos, de miradas y sonrisas, prepararon nuestros cuerpos, para un mes de caricias.

Caricias de amarnos tanto, desesperadamente, como si en ese momento se terminara la vida, y nos acechara la muerte.

Han pasado siete años...
La lluvia siempre ha estado presente, ahora que estás ausente y, a largo de nuestra vida.

Recuerdo la canción de Montaner, que cantabas tan bien: " Y cuando llueve, te gusta caminar, vas abrazándome sin prisa aunque te mojes.
Amor mío lo nuestro es como es... es toda una aventura, no le hace falta nada..."

Estoy aquí.
Ha cesado la lluvia... pronto estaré a tu lado.

En el cuarto de un hospital, duerme mí amada esposa, luchando con la muerte... sólo para amar, sólo para verme.

¡Dios ayúdala!
!Dios ayúdame!

Mis parabienes por el reconocimiento para este intenso..., vehemnete..., no se que calificativo darle pero me ha gustado, donde la lluvia se mezcla con las lágrimas y lo visten de tristeza. Un saludo cordial.
 
Última edición:
Gracias a todos los responsables por estos reconocimientos. Gracias por sus comentarios tan expresivos, me han exprimido unas lágrimas de alegría, comencé a escribir mis sentimientos y emociones a los 9 años, y mi Padre sustituto que tenia problema de alcoholismo descubrió mis cuadernos a los 12 y destruyó todos esos inicios y sueños. Pasaron muchos años y una amiga me recomendó ésta página y escribir aquí me ha ayudado a superar esos recuerdos. Ahora escribo libremente: sin criticas destructivas y sin que me etiqueten de homosexual, satánico, etc. Después de todo , mi familia nunca comprendió que le debemos tanto a los hombres y mujeres que se atrevieron a vivir y ser ellos mismos. Gracias al Universos por todos los seres: Homosexuales, satánicos, ateos, creyentes... después de todo somo sólo seres humanos.... demasiado humano y escribir desde la humanidad, desde el espíritu es la mejor medicina y la mejor religión. Gracias POETAS. Besos y abrazos.
 
Gracias a todos los responsables por estos reconocimientos. Gracias por sus comentarios tan expresivos, me han exprimido unas lágrimas de alegría, comencé a escribir mis sentimientos y emociones a los 9 años, y mi Padre sustituto que tenia problema de alcoholismo descubrió mis cuadernos a los 12 y destruyó todos esos inicios y sueños. Pasaron muchos años y una amiga me recomendó ésta página y escribir aquí me ha ayudado a superar esos recuerdos. Ahora escribo libremente: sin criticas destructivas y sin que me etiqueten de homosexual, satánico, etc. Después de todo , mi familia nunca comprendió que le debemos tanto a los hombres y mujeres que se atrevieron a vivir y ser ellos mismos. Gracias al Universos por todos los seres: Homosexuales, satánicos, ateos, creyentes... después de todo somo sólo seres humanos.... demasiado humano y escribir desde la humanidad, desde el espíritu es la mejor medicina y la mejor religión. Gracias POETAS. Besos y abrazos.

Wouu ahora se entiende cuan talento logras tener...
Para mí un escritor es eso.. escribir desde lo más profundo del alma, plasmar sentimientos o vivencias hace que tú lector los viva junto a ti..
Muy bien que logres tu propósito sigue así y no pares hasta alcanzar tu meta ...
Recuerda aveces la misma "familia" nos hace crecer con buenos o malos actos hacia nosotros.
Un abrazo muy fuerte y cordial
Mireidy
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba