Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amargo fue el lamento del gorrión que volaba
con las alas rotas y su vida en llamas,
mientras escapaba de los golpes del invierno norteño
de un espíritu insufrible, indomable en su llanto.
Volaba por las nubes grises de este destino desastroso
hacia un final de océanos sureños
en contravía con sus sueños,
en contravía con su cuerpo.
No, no, no.
No había espacio para el ave pasajera en este mundo,
ni lugar pasado para estacionarse
en sus plenos deseos de descansar
y dejar libres sus emociones
cuando de morir cansado por el vuelo eterno
esgrime un grito sordo
de inexistencia.
con las alas rotas y su vida en llamas,
mientras escapaba de los golpes del invierno norteño
de un espíritu insufrible, indomable en su llanto.
Volaba por las nubes grises de este destino desastroso
hacia un final de océanos sureños
en contravía con sus sueños,
en contravía con su cuerpo.
No, no, no.
No había espacio para el ave pasajera en este mundo,
ni lugar pasado para estacionarse
en sus plenos deseos de descansar
y dejar libres sus emociones
cuando de morir cansado por el vuelo eterno
esgrime un grito sordo
de inexistencia.