Jose Alberto Retamosa
Poeta recién llegado
Fueron tres las claves al aire lanzadas
mas ninguna pudo llegar a su destino
para fortuna del ángel que me oyera
clavarlas en el hálito de mi suspiro.
Fueron tres, y las tres estaban gritando
"No te marches, amor querido, no te marches,
no dejes que mi alma baile entre silencios
faltos de un corazón que solo por ti late".
Fueron tres, y tres seguirán siendo luego
como lo son ahora tras mis labios soldados
y en mi mente de muros impenetrables,
el "no te vayas" que tus oídos no alcanzaron.
mas ninguna pudo llegar a su destino
para fortuna del ángel que me oyera
clavarlas en el hálito de mi suspiro.
Fueron tres, y las tres estaban gritando
"No te marches, amor querido, no te marches,
no dejes que mi alma baile entre silencios
faltos de un corazón que solo por ti late".
Fueron tres, y tres seguirán siendo luego
como lo son ahora tras mis labios soldados
y en mi mente de muros impenetrables,
el "no te vayas" que tus oídos no alcanzaron.