Es esperar por tu atardecer una habitual pausa que mi cerebro mecánico ocupado con tu imagen llena quizá todas las disculpas por entrar donde uno no es aventurado.. Con un gran reparto de habilidad que consiga enumerar adjetivos que logren definir con exactitud lo que mi corazón siente por ellos. Vengo a partes iguales en un intento inocuo para la amistad y el apoyo duradero y el fin eterno del mortecino amante para trabajar en levantar ese periférico averno en piramides desde abajo construidas para dinamizar los enjambres rotos de las pasiones No.