Mitra
Poeta adicto al portal
Recita el paraje
de los atónitos huesos
aquel febril segmento,
sus rincones corroídos;
ha dormitado la fe
en el regazo de
un último sol.
- se coló por las cenizas
de sus velos -
no hay égida
a la rapsodia de su tul,
sentencia
de sus pliegos de oro.
Ni mástil
lejano esperando ser lucero
adyacente a sus ojos.
A trote de unas manos
de espesa hiedra,
oscilando la esterilidad
de su ruta
su pasillo.
Arena.
Migraré los sentidos
a un mar carente de la piel
que viste sus cuerpos áridos,
del vientre mal herido
que descalzo inundó
de su peso
a los ovarios;
y de sus pétalos,
destiñó mi suerte.
Pintando a Schahrazada
muda.
Me cerraré al crepúsculo
y su esquizofrenia
que sabe al hoy,
¡Que sabe a inercia!;
que sabe humedecer
raíces
y secar clorofilas.
a un mar carente de la piel
que viste sus cuerpos áridos,
del vientre mal herido
que descalzo inundó
de su peso
a los ovarios;
y de sus pétalos,
destiñó mi suerte.
Pintando a Schahrazada
muda.
Me cerraré al crepúsculo
y su esquizofrenia
que sabe al hoy,
¡Que sabe a inercia!;
que sabe humedecer
raíces
y secar clorofilas.
**********
El suelo y su humo gimiente
raspando el astro
cómplice de sus sombras,
mordió el cuero
desterrando
sus súplicas
descosidas.
Inundando vuelos,
sepultando roces;
exhumando taquicardias.
Cortándose la piel
de polen fértil
lapidado.
- las piedras achatan espinas
susurró un alma
con su espasmo
rocoso y estéril;
embravecida.
raspando el astro
cómplice de sus sombras,
mordió el cuero
desterrando
sus súplicas
descosidas.
Inundando vuelos,
sepultando roces;
exhumando taquicardias.
Cortándose la piel
de polen fértil
lapidado.
- las piedras achatan espinas
susurró un alma
con su espasmo
rocoso y estéril;
embravecida.
¡Efrit de los desvelos!
y su lengua
de cobra que hunde
mis piernas al pasto,
y mi nombre crispado
entre sabanas que rugen
el mártir no nacido
tergiversado.
Mi sangre con sus huecos
trenzados a mis huellas
¡No son
libertad encandilada!,
ni ausente querella
en la mira de tu hocico
¡Vos que sos!
¿Más humano?,
¡Más beato de Alá!
Incrusta los sentidos
que no tocas en mis poros,
mira el rostro de mis hijos
con la lluvia de mis facciones
desbandadas.
y su lengua
de cobra que hunde
mis piernas al pasto,
y mi nombre crispado
entre sabanas que rugen
el mártir no nacido
tergiversado.
Mi sangre con sus huecos
trenzados a mis huellas
¡No son
libertad encandilada!,
ni ausente querella
en la mira de tu hocico
¡Vos que sos!
¿Más humano?,
¡Más beato de Alá!
Incrusta los sentidos
que no tocas en mis poros,
mira el rostro de mis hijos
con la lluvia de mis facciones
desbandadas.
**********
Las iris aullando
emanciparon el fuego
que calcinó
el rubor
citando al Profeta.
Algunos cabellos,
relegados
al tiempo de polvo
que el viento izó,
- con el silencio
del último suspiro opaco
bailaron sus reflejos
perdidos
entre el mustio remolino
y el rocío carmesí
al filo de su delirio.
emanciparon el fuego
que calcinó
el rubor
citando al Profeta.
Algunos cabellos,
relegados
al tiempo de polvo
que el viento izó,
- con el silencio
del último suspiro opaco
bailaron sus reflejos
perdidos
entre el mustio remolino
y el rocío carmesí
al filo de su delirio.
Y seré un ahl Al-turab,
soplándome,
al fin
nómada sin destino de flor.
[MUSICA]http://www.tempoesia1.hpgvip.ig.com.br/instrumental/U_L_Mondo_Exotica/15Bali_Hai.mid[/MUSICA]
Lapidación: pena aplicada a las mujeres - mayormente - por cometer el delito de adulterio. Enterrándolas hasta el pecho y luego, públicamente, se les arrojan piedras hasta matarlas.
Mitología Musulmana:
Efrit: Genio de caracter maligno.
Ahl al-turab: Espíritus que habitan en la arena del desierto, en forma de remolinos en las tormentas de arena.