Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;mCRa7S8O-tU]http://youtu.be/mCRa7S8O-tU[/video]
Hay en este cielo mil estrellas;
cada una es un alma en pena.
Cuando cae, se levanta su condena
para que pueda descansar...
El mundo es un altar
donde la vida sacrifica las hecatombes del silencio,
donde las almas en sus moradas de hueso y carne
siguen sufriendo por escasez del alimento...
No sienten ya el calor del fuego
cuando la soledad amarga y dura
en cuyo abrazo invernal se convierten en hielo
viene a destruir los castillos de la suerte -
y no llegan sino hasta la muerte
con tanto frío en el aire que las viste
de lágrimas y suspiros.
Sólo tienen una compañía;
la negrura de la noche y el vacío del amanecer...
Así mueren sin quejarse - sin que les vaya bien
alguna vez en la vida,
por si acaso no fueran capaces de jamás querer -
se quedan por siempre en el éter suspendidas...
[23/10/2013]
Hay en este cielo mil estrellas;
cada una es un alma en pena.
Cuando cae, se levanta su condena
para que pueda descansar...
El mundo es un altar
donde la vida sacrifica las hecatombes del silencio,
donde las almas en sus moradas de hueso y carne
siguen sufriendo por escasez del alimento...
No sienten ya el calor del fuego
cuando la soledad amarga y dura
en cuyo abrazo invernal se convierten en hielo
viene a destruir los castillos de la suerte -
y no llegan sino hasta la muerte
con tanto frío en el aire que las viste
de lágrimas y suspiros.
Sólo tienen una compañía;
la negrura de la noche y el vacío del amanecer...
Así mueren sin quejarse - sin que les vaya bien
alguna vez en la vida,
por si acaso no fueran capaces de jamás querer -
se quedan por siempre en el éter suspendidas...
[23/10/2013]