mariadelsolar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las brumas del pasado
envuelven tus sonrisas
trasnochadas.
Los duendes de mis noches
intentan restaurar
las despedidas
y bajo las luces del alba
alternan la fatídica
vigilia de la vida.
La fría soledad
refleja sus silencios
sobre la sumisa
vanidad de mis espacios.
Y la etérea plenitud
de la inocencia
libera mi alma
de inoportunas musas
de lánguidos abrazos.
Ya no puedo deshojar
las horas muertas
sus pétalos de hielo
forjaron el rosal
de mis tristezas.
Ya no quedan vanidades
ni flaquezas
solo el umbral cansado
donde dormitan para siempre
tus fatigas y mis certezas.
envuelven tus sonrisas
trasnochadas.
Los duendes de mis noches
intentan restaurar
las despedidas
y bajo las luces del alba
alternan la fatídica
vigilia de la vida.
La fría soledad
refleja sus silencios
sobre la sumisa
vanidad de mis espacios.
Y la etérea plenitud
de la inocencia
libera mi alma
de inoportunas musas
de lánguidos abrazos.
Ya no puedo deshojar
las horas muertas
sus pétalos de hielo
forjaron el rosal
de mis tristezas.
Ya no quedan vanidades
ni flaquezas
solo el umbral cansado
donde dormitan para siempre
tus fatigas y mis certezas.
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