Lautaro L.
Poeta asiduo al portal
"La historia ama las paradojas"
Bertolt Brecht
Cuando el hambre hincha los vientres,
los ricos llenan sus bóvedas de verde y amarillo
Los campesinos ruedan por el sol
trabajando en los campos
y el tiempo es más que un surco
un milagro.
No hay dolor más fuerte que el ignorado.
No dudamos en contemplar el coloquio de las luces,
pero ante el horror más leve o el pánico
giramos la cara buscando una silueta del olvido
una ciudad que se parezca a una tasa de plata.
Yo que he sido el que viaja en bus,
el que ve la tele, el que compra en cuotas
el que trabaja en horario comercial,
me he quedado inerte ante la muerte,
la desesperación y el llanto.
Cuando todo estalla busco balas
aun sabiendo que las ollas y los libros
nos habrían salvado del dolor,
del temor y el espanto.
No hay peor fascista que un burgués asustado*
No lo he dicho yo yo solo lo transmito.
Bertolt Brecht
Cuando el hambre hincha los vientres,
los ricos llenan sus bóvedas de verde y amarillo
Los campesinos ruedan por el sol
trabajando en los campos
y el tiempo es más que un surco
un milagro.
No hay dolor más fuerte que el ignorado.
No dudamos en contemplar el coloquio de las luces,
pero ante el horror más leve o el pánico
giramos la cara buscando una silueta del olvido
una ciudad que se parezca a una tasa de plata.
Yo que he sido el que viaja en bus,
el que ve la tele, el que compra en cuotas
el que trabaja en horario comercial,
me he quedado inerte ante la muerte,
la desesperación y el llanto.
Cuando todo estalla busco balas
aun sabiendo que las ollas y los libros
nos habrían salvado del dolor,
del temor y el espanto.
No hay peor fascista que un burgués asustado*
No lo he dicho yo yo solo lo transmito.