lesmo
Poeta veterano en el portal
[…]
Si por siempre enmudecieran,
¡qué tristeza en el aire y el cielo!
¡Qué silencio en la iglesia!
¡Qué extrañeza entre los muertos!
Las campanas
Rosalía de Castro
Si por siempre enmudecieran,
¡qué tristeza en el aire y el cielo!
¡Qué silencio en la iglesia!
¡Qué extrañeza entre los muertos!
Las campanas
Rosalía de Castro
Las campanas, la calle y la tarde
Cada tarde en el silencio
que deja a veces la tarde
un repique de campanas
inunda toda mi calle.
A la misma hora de siempre,
la hora de los fanales,
entonces el ver las caras
tiene más dificultades.
Se encierra en ese sonido
un delicado lenguaje
que cada cual interpreta
en sus interioridades.
No diré lo que me dicen
pero llegan a inquietarme,
no porque toquen a muerto
en algunos funerales.
Cuando las campanas suenan
sin conseguir alegrarme,
pienso: si se silenciaran
ni yo ni calle ni tarde.
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