el pez bizco
Poeta recién llegado
Yo quiero la caricia que tu boca
graba en la porcelana de la taza
con carmín. El olor de la terraza
es a café molido y vida loca.
Mi deseo ya es como una roca
emergiendo en el centro de la plaza.
El miedo de perderte me atenaza.
La luz de la mañana descoloca
los anhelos nacidos de la noche;
de la copa de ron con coca-cola;
del humo de la hierba que se abrasa.
Apaguemos el Sol poniendo un broche
en la cama que espera, quieta y sola,
al final del pasillo de mi casa.
graba en la porcelana de la taza
con carmín. El olor de la terraza
es a café molido y vida loca.
Mi deseo ya es como una roca
emergiendo en el centro de la plaza.
El miedo de perderte me atenaza.
La luz de la mañana descoloca
los anhelos nacidos de la noche;
de la copa de ron con coca-cola;
del humo de la hierba que se abrasa.
Apaguemos el Sol poniendo un broche
en la cama que espera, quieta y sola,
al final del pasillo de mi casa.
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