Cruzar La Noche
Poeta asiduo al portal
Las cenizas de un recuerdo.
El viento de la madrugada
barre las ascuas
de esos versos emitidos,
plasmados
en tinta y papel,
aderezados en lágrimas y licor,
tiene gusto a melancolía.
El poeta duerme
o al menos lo intenta,
se agita en sueños,
sus deseos reprimidos,
sus culpas.
La memoria sensorial
que lo hace
soñar/ recordar
lo vivido,
lo amado,
lo perdido.
La Soledad posa su mano en su frente mientras murmura:
- Ni siquiera Yo puedo otorgarte el descanso. Eres ese naufrago que cada noche revive su naufragio.
El viento de la madrugada
barre las ascuas
de esos versos emitidos,
plasmados
en tinta y papel,
aderezados en lágrimas y licor,
tiene gusto a melancolía.
El poeta duerme
o al menos lo intenta,
se agita en sueños,
sus deseos reprimidos,
sus culpas.
La memoria sensorial
que lo hace
soñar/ recordar
lo vivido,
lo amado,
lo perdido.
La Soledad posa su mano en su frente mientras murmura:
- Ni siquiera Yo puedo otorgarte el descanso. Eres ese naufrago que cada noche revive su naufragio.