Andrea Ira
Poeta asiduo al portal
Hoy te vi y sé que hay cenizas;
sólo eso.
Las cenizas son el insignificante rastro
de la llama de las dichas,
un recuerdo más que cargo y como ellas me siento
amable y fría.
Hoy te vi y sé que hay cenizas
ya no te pertenezco
aún así te pienso, aún así te dedico,
me pregunto porque lo hago;
Quizá porque fue mi culpa comenzar por ego
y mi responsabilidad dejar amando;
porque hoy te vi cruzando rememoro
cuánto me había costado.
Hoy te vi y sé que hay cenizas
no hay viento en esta dimensión
que las pueda esfumar,
porque se que no te amo
pero aún así me pongo a observar
que rasgo, que tono de tu voz
ha cambiado,
que te delata si invocas
a alguien más.
Hoy te vi y sé que hay cenizas,
me reprocho por el breve y débil
intento de mirar
una mano tuya entre las trisas
pero lo recuerdo;
es todo lo que habrá
A. Ira
sólo eso.
Las cenizas son el insignificante rastro
de la llama de las dichas,
un recuerdo más que cargo y como ellas me siento
amable y fría.
Hoy te vi y sé que hay cenizas
ya no te pertenezco
aún así te pienso, aún así te dedico,
me pregunto porque lo hago;
Quizá porque fue mi culpa comenzar por ego
y mi responsabilidad dejar amando;
porque hoy te vi cruzando rememoro
cuánto me había costado.
Hoy te vi y sé que hay cenizas
no hay viento en esta dimensión
que las pueda esfumar,
porque se que no te amo
pero aún así me pongo a observar
que rasgo, que tono de tu voz
ha cambiado,
que te delata si invocas
a alguien más.
Hoy te vi y sé que hay cenizas,
me reprocho por el breve y débil
intento de mirar
una mano tuya entre las trisas
pero lo recuerdo;
es todo lo que habrá
A. Ira