Fredmore
Romano Manfre More
Cada cosa es un mundo de poesía,
con su cielo, sus estrellas, su geografía;
sus nubes, su luna y sus mares,
sus valles y montes, sus paisajes lunares;
sus bosques, sus lagos y ríos,
sus noches y días, cálidos o fríos;
sus sombras y sus colores,
sus estaciones de nieve o de flores.
Cada cosa es un mundo de poesía,
un mundo abierto a la fantasía,
a los ojos de la sensibilidad,
a los impulsos de la creatividad.
Cada cosa es un mundo de poesía,
sin obstáculos, sin fronteras,
sin límites, sin barreras.
La poesía es humana imitación
de la divina creación.
con su cielo, sus estrellas, su geografía;
sus nubes, su luna y sus mares,
sus valles y montes, sus paisajes lunares;
sus bosques, sus lagos y ríos,
sus noches y días, cálidos o fríos;
sus sombras y sus colores,
sus estaciones de nieve o de flores.
Cada cosa es un mundo de poesía,
un mundo abierto a la fantasía,
a los ojos de la sensibilidad,
a los impulsos de la creatividad.
Cada cosa es un mundo de poesía,
sin obstáculos, sin fronteras,
sin límites, sin barreras.
La poesía es humana imitación
de la divina creación.