Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Las cuentas del amor
Ahora que resuelvo el tema del dinero,
que no tengo más deudas que las que cualquiera,
resulta que me faltas, que en mi billetera
tu foto ya no está ni tu tesoro entero.
Así pobre otra vez me juzgará el banquero,
Cupido acreedor, ángel sin faltriquera,
misérrimo más bien por no tener en mi era
de besos tu caudal, de amor tu monedero.
Conviérteme, Señor, en dulce tesorero,
en prenda, en fiador, en banca y bolsa entera,
gerente de mi amor, ubérrimo cajero.
No pagues mi dolor dejándome aquí afuera,
mi bancarrota no es si vuelves cual yo quiero
pues si me quieres tú, riqueza no hay más vera.
01 11 11
Ahora que resuelvo el tema del dinero,
que no tengo más deudas que las que cualquiera,
resulta que me faltas, que en mi billetera
tu foto ya no está ni tu tesoro entero.
Así pobre otra vez me juzgará el banquero,
Cupido acreedor, ángel sin faltriquera,
misérrimo más bien por no tener en mi era
de besos tu caudal, de amor tu monedero.
Conviérteme, Señor, en dulce tesorero,
en prenda, en fiador, en banca y bolsa entera,
gerente de mi amor, ubérrimo cajero.
No pagues mi dolor dejándome aquí afuera,
mi bancarrota no es si vuelves cual yo quiero
pues si me quieres tú, riqueza no hay más vera.
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