marte5
Poeta fiel al portal
Las espadas están muertas.
La ingratitud aún ronda la espera.
No soy yo quien soy.
El fuego está consumiendo mi patio.
¿Qué tan seguido mi nombre se deshace?
El espejo huele a arrugas.
¿Qué tan errada es la demencia?
En el muelle ya no hay más barcos.
Y ni siquiera hay madera.
Para hacer una balsa.
Una bala cruza el misterio de la jungla.
Los pinceles ya no caben en mi cara.
Y las palabras mas largas, están sedientas.
No parece que tuviera tiempo en mi cuarto.
En realidad mi cuarto esta vacío.
La vastedad del cielo es para quien tiene alas.
La sangre ya no tiene espadas.
En esta silla de hule, casi muere el tiempo.
Y aún no es hora de cenar.
La ingratitud aún ronda la espera.
No soy yo quien soy.
El fuego está consumiendo mi patio.
¿Qué tan seguido mi nombre se deshace?
El espejo huele a arrugas.
¿Qué tan errada es la demencia?
En el muelle ya no hay más barcos.
Y ni siquiera hay madera.
Para hacer una balsa.
Una bala cruza el misterio de la jungla.
Los pinceles ya no caben en mi cara.
Y las palabras mas largas, están sedientas.
No parece que tuviera tiempo en mi cuarto.
En realidad mi cuarto esta vacío.
La vastedad del cielo es para quien tiene alas.
La sangre ya no tiene espadas.
En esta silla de hule, casi muere el tiempo.
Y aún no es hora de cenar.