hans matz
Poeta recién llegado
Las Estrellas Cayendo
Los atrevidos ángeles caídos y las hadas moradoras de los valles no pueden arder en el fuego y el azufre, aunque por eso se tendrán que amar porque no es con la espada de un ejército, desde siempre ha sido el Espíritu el que hace el amor en los espejos del corazón.
Donde otros se juegan la boleta de Andrógino en la pubertad el caos surge de la falta de identidad en una sociedad marcada por los fantasiosos adelantos tecnológicos que muy poco valen,
y ya que las riquezas duraderas no son materiales en verdad, ¿sin nada de agua y enfrente del espejismo, guardarás silencio ?
asno respiras aire como hiena
al no encontrar verde tu hierba
Luceros fugaces ecuménicos que saliendo el sol se desvanecen, seres humanos espirituales que guiaron o que guían los rumbos de toda una estela pasiva de gente: Animismo; Neo paganismo, brahmanes, sintoístas o budistas, islámicos, católicos romanos.
Estrellas que caen del cielo de su gloria abandonada para venir a conducir como pastores a los hijos creyentes de sus rebaños; bueyes, hombres, lobos.
Isa.13:10 "Por lo cual las estrellas de los cielos
y sus luceros no darán su luz; y el sol
se oscurecerá al nacer, y la luna
no dará su resplandor."
Y en el Nuevo Orden Mundial los leopardos camuflados y armados hasta los dientes afuera de las tiendas de alimentos pidiendo escanear el código o presentar la tarjeta con el número seiscientos sesenta y seis.
15 de febrero del año 2013 y después de algunos pocos años en el mismo mes, primero en Cheliavinsk federación rusa, luego en Pinar del Río república de Cuba.
Aquella fue nuestra victoria cincelada en la memoria
como una antorcha ardiendo por las Ondas de choque que tuvieron que echar por tierra el trayecto de las naves,
y los negocios de las reinas del cielo. Las potencias de los cielos fueron conmovidas,
amargamente se les vino abajo toda su compañía al levantarse en armas el reino.
Lo que quieran saber pregúntenlo a la luna nueva, porque cada vez que haya nacido el último niño, sin remedio vivirá el crío la brevedad de su destino sordomudo y ciego.
Y todavía falta que al alzar nuestra mirada, desde tierra se vea el color guildo de una estrella en las altas nubes detenida: Ajenjo, el capítulo final de los maravillosos y postreros tiempos.
Las estrellas del cielo ya se están cayendo, mientras que otra comienza a brillar en la tierra,
es Ana Frank, la nena del diario quien después de la odisea de su calvario vendrá a resurrección.
1 Cor.15:36
"... lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes.
Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano; pero Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo."