En oscuridad o a fina luz
la mirada de sus ojos
permuta cadencias
en cielos inhóspitos.
La tarde se tulle
y los besos se oscurecen
en la fisura del silencio.
Pero, todo está ahí…
todo está ahí, tan silente
tan callado como ese día
en que las miradas se anudaron
al sonido de una guitarra.
EBAN
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