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Elisa es una rosa... Lía es una lila
Anda viajero, tu que vas para mi pueblo,
llevale estas cartas a la gente mía...
Diles que los quiero y que siempre los recuerdo,
más, no les digas que me viste cabizbajo
Anda viajero, mira que la tarde se oscurece,
el camino es largo y hay abrojos en la senda...
No te olvides de preguntar por mi casita blanca,
si acaso no la encuentras, no desmayes,
ve al otro lado del rio que bordea la vereda,
afuera encontrarás dos pinos que plantó mi padre,
junto una ventana azul que da a la calle...
allí a veces se asoma Elisa,
no le preguntes nada si acaso la ves nerviosa,
ella es así: inocente, cándida y frágil como una rosa
Anda viajero, tu que viajas por el mundo,
llevale este manojo de rosas rojas a mi madre...
Dile, que las siembre en nuestro huerto
para que cada ves que las mire, me recuerde
Tratala con cuidado si acaso ves que se quiebra,
toma, lleva este pañuelo para que seques sus lagrimas
Anda viajero, tu que viajas por la vida,
llevale esta caja de habanos a mi padre...
Dile, que la bruma del tiempo no ha borrado el recuerdo
del buen padre que fue, y que aún guardo sus consejos
Más, no le insistas, si acaso lo ves irascible...
no te fíes de las apariencias, aunque por fuera es huraño,
guarda en sus adentros una ternura indescriptible
Anda viajero, tu que viajas a lo lejos,
llevale estos dados a Walter...
dile, que aunque el azar nos separó hace tiempo,
todavía conservo en mi, intactos los recuerdos,
de las tardes de fútbol, de los cuentos, de los juegos,
vividos en su grata compañía, en tiempos tranquilos
Si acaso le ves llorar, dile que lo quiero
y que nunca me olvidaré de las travesuras del colegio
Dile, que a pesar de que estemos tan lejos,
lo guardo en mi corazón y para siempre en mis recuerdos
Anda viajero, tu que recorres las distancias...
llevale esta hula hula a René, Luzma y Yoyita...
diles, que a pesar de las vueltas de la vida,
en mi memoria quedó nuestra infancia detenida
Mas, no les digas que me viste, melancólico y triste,
ellos no merecen que se lastimen las heridas,
de este presente de ausencias y de hondas cicatrices
Anda viajero, caminante de la vida...
apresurate a llegar a la humilde casa mía,
para que puedas llevar los recados que te di
Más, llama aparte a la santa madre mía
y preguntale muy quedo dónde están Elisa y Lía,
no la fustigues si acaso la ves herida
¡Ay! viajero, caminante de la vida
qué será de mi desde estas tierras lejanas,
cuando regrese y no encuentre a las flores de mi vida
Elisa es una rosa... Lía es una lila
Que decirte!!! A mí hace mucho tiempo que se murieron las flores de mi casa natal, solo me quedan las fotos e imágenes que aún el tiempo no ha logrado borrar. Un poema absolutamente sensacional, con exquisitas imágenes y una cruda realidad para aquellos que hemos emigrado. Felicitaciones Antonio por tu fabulosa poesía, saludos DanielElisa es una rosa... Lía es una lila
Anda viajero, tu que vas para mi pueblo,
llevale estas cartas a la gente mía...
Diles que los quiero y que siempre los recuerdo,
más, no les digas que me viste cabizbajo
Anda viajero, mira que la tarde se oscurece,
el camino es largo y hay abrojos en la senda...
No te olvides de preguntar por mi casita blanca,
si acaso no la encuentras, no desmayes,
ve al otro lado del rio que bordea la vereda,
afuera encontrarás dos pinos que plantó mi padre,
junto una ventana azul que da a la calle...
allí a veces se asoma Elisa,
no le preguntes nada si acaso la ves nerviosa,
ella es así: inocente, cándida y frágil como una rosa
Anda viajero, tu que viajas por el mundo,
llevale este manojo de rosas rojas a mi madre...
Dile, que las siembre en nuestro huerto
para que cada ves que las mire, me recuerde
Tratala con cuidado si acaso ves que se quiebra,
toma, lleva este pañuelo para que seques sus lagrimas
Anda viajero, tu que viajas por la vida,
llevale esta caja de habanos a mi padre...
Dile, que la bruma del tiempo no ha borrado el recuerdo
del buen padre que fue, y que aún guardo sus consejos
Más, no le insistas, si acaso lo ves irascible...
no te fíes de las apariencias, aunque por fuera es huraño,
guarda en sus adentros una ternura indescriptible
Anda viajero, tu que viajas a lo lejos,
llevale estos dados a Walter...
dile, que aunque el azar nos separó hace tiempo,
todavía conservo en mi, intactos los recuerdos,
de las tardes de fútbol, de los cuentos, de los juegos,
vividos en su grata compañía, en tiempos tranquilos
Si acaso le ves llorar, dile que lo quiero
y que nunca me olvidaré de las travesuras del colegio
Dile, que a pesar de que estemos tan lejos,
lo guardo en mi corazón y para siempre en mis recuerdos
Anda viajero, tu que recorres las distancias...
llevale esta hula hula a René, Luzma y Yoyita...
diles, que a pesar de las vueltas de la vida,
en mi memoria quedó nuestra infancia detenida
Mas, no les digas que me viste, melancólico y triste,
ellos no merecen que se lastimen las heridas,
de este presente de ausencias y de hondas cicatrices
Anda viajero, caminante de la vida...
apresurate a llegar a la humilde casa mía,
para que puedas llevar los recados que te di
Más, llama aparte a la santa madre mía
y preguntale muy quedo dónde están Elisa y Lía,
no la fustigues si acaso la ves herida
¡Ay! viajero, caminante de la vida
qué será de mi desde estas tierras lejanas,
cuando regrese y no encuentre a las flores de mi vida
Elisa es una rosa... Lía es una lila
Muchas gracias, Asklepios... Honor que me hace con su comentario. Me agrada mucho que le haya gustado el poema y que se haya dignado utilizar parte de su tiempo para dejar su opinión acerca de estas letrasConfieso que hacía mucho tiempo que no leía un poema tan bueno. Sinceramente, FELICIDADES. Un abrazo poético
Muy agradecido con tus palabras, querida Cecilya, porque reafirman la correspondencia de criterios que suelen tener las personas que como tu, auscultan con mucha sensibilidad y entusiasmo los versos que aquí exponemos. Estoy seguro que eres de las personas que no se detienen tan sólo a mirar el contenido en letras de las obras, sino que vas mas allá, analizando cada detalle intrínseco en ellas. Para el escritor es de alta relevancia, el análisis profundo que el lector demuestre por su escrito y tu, mi querida Cecilya, contribuyes con creces al crecimiento literario de los que compartimos letras en este sitio. Gracias te doy en nombre de todosEl poema se convierte en viajero del tiempo, de los sentimientos, del alma...
Muchas veces la poesía hace de mediadora, moderando el dolor de las ausencias y transformándolas en páginas que tienen pena pero también mucha dulzura. Las huellas del corazón no pueden ser borradas. Quienes hemos tenido pérdidas lo sabemos bien y la escritura es una gran ayuda cuando los sentimientos se desbordan como ríos.
Esto es lo que me llevo después de una lectura y relectura, como todo trabajo merece.
Siempre es un gusto acompañarte, amigo, de corazón celebro haber conocido tus temas.
Un abrazo y muy feliz viernes.
Gracias. mi estimadísimo Daniel... es importante para mi, tu presencia en este espacio que escogí para recrear mis poemas. Me solidarizo contigo en estos trances dolorosos que a veces nos alcanzan, pero con la convicción que existen motivos poderosos, para continuar luchando para forjar un futuro mejor.Que decirte!!! A mí hace mucho tiempo que se murieron las flores de mi casa natal, solo me quedan las fotos e imágenes que aún el tiempo no ha logrado borrar. Un poema absolutamente sensacional, con exquisitas imágenes y una cruda realidad para aquellos que hemos emigrado. Felicitaciones Antonio por tu fabulosa poesía, saludos Daniel
Gracias, mi estimado Maramín, tu visita trasciende mas allá de la alegría de tener a tan ilustre visitante. Me emociona sinceramente tu opinión y que hayas tomado un trozo de tu tiempo para venir a dejar tu comentarioExcelente poema nos compartes, los recuerdos y nostalgias se juntan para darte gran inspiración y emocionar con tu bien presentado tema. Gracias y felicidades.
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Elisa es una rosa... Lía es una lila
Anda viajero, tu que vas para mi pueblo,
llevale estas cartas a la gente mía...
Diles que los quiero y que siempre los recuerdo,
más, no les digas que me viste cabizbajo
Anda viajero, mira que la tarde se oscurece,
el camino es largo y hay abrojos en la senda...
No te olvides de preguntar por mi casita blanca,
si acaso no la encuentras, no desmayes,
ve al otro lado del rio que bordea la vereda,
afuera encontrarás dos pinos que plantó mi padre,
junto una ventana azul que da a la calle...
allí a veces se asoma Elisa,
no le preguntes nada si acaso la ves nerviosa,
ella es así: inocente, cándida y frágil como una rosa
Anda viajero, tu que viajas por el mundo,
llevale este manojo de rosas rojas a mi madre...
Dile, que las siembre en nuestro huerto
para que cada ves que las mire, me recuerde
Tratala con cuidado si acaso ves que se quiebra,
toma, lleva este pañuelo para que seques sus lagrimas
Anda viajero, tu que viajas por la vida,
llevale esta caja de habanos a mi padre...
Dile, que la bruma del tiempo no ha borrado el recuerdo
del buen padre que fue, y que aún guardo sus consejos
Más, no le insistas, si acaso lo ves irascible...
no te fíes de las apariencias, aunque por fuera es huraño,
guarda en sus adentros una ternura indescriptible
Anda viajero, tu que viajas a lo lejos,
llevale estos dados a Walter...
dile, que aunque el azar nos separó hace tiempo,
todavía conservo en mi, intactos los recuerdos,
de las tardes de fútbol, de los cuentos, de los juegos,
vividos en su grata compañía, en tiempos tranquilos
Si acaso le ves llorar, dile que lo quiero
y que nunca me olvidaré de las travesuras del colegio
Dile, que a pesar de que estemos tan lejos,
lo guardo en mi corazón y para siempre en mis recuerdos
Anda viajero, tu que recorres las distancias...
llevale esta hula hula a René, Luzma y Yoyita...
diles, que a pesar de las vueltas de la vida,
en mi memoria quedó nuestra infancia detenida
Mas, no les digas que me viste, melancólico y triste,
ellos no merecen que se lastimen las heridas,
de este presente de ausencias y de hondas cicatrices
Anda viajero, caminante de la vida...
apresurate a llegar a la humilde casa mía,
para que puedas llevar los recados que te di
Más, llama aparte a la santa madre mía
y preguntale muy quedo dónde están Elisa y Lía,
no la fustigues si acaso la ves herida
¡Ay! viajero, caminante de la vida
qué será de mi desde estas tierras lejanas,
cuando regrese y no encuentre a las flores de mi vida
Elisa es una rosa... Lía es una lila
Elisa es una rosa... Lía es una lila
Anda viajero, tu que vas para mi pueblo,
llevale estas cartas a la gente mía...
Diles que los quiero y que siempre los recuerdo,
más, no les digas que me viste cabizbajo
Anda viajero, mira que la tarde se oscurece,
el camino es largo y hay abrojos en la senda...
No te olvides de preguntar por mi casita blanca,
si acaso no la encuentras, no desmayes,
ve al otro lado del rio que bordea la vereda,
afuera encontrarás dos pinos que plantó mi padre,
junto una ventana azul que da a la calle...
allí a veces se asoma Elisa,
no le preguntes nada si acaso la ves nerviosa,
ella es así: inocente, cándida y frágil como una rosa
Anda viajero, tu que viajas por el mundo,
llevale este manojo de rosas rojas a mi madre...
Dile, que las siembre en nuestro huerto
para que cada ves que las mire, me recuerde
Tratala con cuidado si acaso ves que se quiebra,
toma, lleva este pañuelo para que seques sus lagrimas
Anda viajero, tu que viajas por la vida,
llevale esta caja de habanos a mi padre...
Dile, que la bruma del tiempo no ha borrado el recuerdo
del buen padre que fue, y que aún guardo sus consejos
Más, no le insistas, si acaso lo ves irascible...
no te fíes de las apariencias, aunque por fuera es huraño,
guarda en sus adentros una ternura indescriptible
Anda viajero, tu que viajas a lo lejos,
llevale estos dados a Walter...
dile, que aunque el azar nos separó hace tiempo,
todavía conservo en mi, intactos los recuerdos,
de las tardes de fútbol, de los cuentos, de los juegos,
vividos en su grata compañía, en tiempos tranquilos
Si acaso le ves llorar, dile que lo quiero
y que nunca me olvidaré de las travesuras del colegio
Dile, que a pesar de que estemos tan lejos,
lo guardo en mi corazón y para siempre en mis recuerdos
Anda viajero, tu que recorres las distancias...
llevale esta hula hula a René, Luzma y Yoyita...
diles, que a pesar de las vueltas de la vida,
en mi memoria quedó nuestra infancia detenida
Mas, no les digas que me viste, melancólico y triste,
ellos no merecen que se lastimen las heridas,
de este presente de ausencias y de hondas cicatrices
Anda viajero, caminante de la vida...
apresurate a llegar a la humilde casa mía,
para que puedas llevar los recados que te di
Más, llama aparte a la santa madre mía
y preguntale muy quedo dónde están Elisa y Lía,
no la fustigues si acaso la ves herida
¡Ay! viajero, caminante de la vida
qué será de mi desde estas tierras lejanas,
cuando regrese y no encuentre a las flores de mi vida
Elisa es una rosa... Lía es una lila
Gracias, Angelica, por tan bonito concepto... me alegra que estés por aquíBellas sus letras
Gracias, Angelical, agradezco tu bonito concepto... me alegra que estés por aquíBellas sus letras
Delicadas letras plenas de poesía, magistral y majestuoso tributo a tus seres queridos desde la lejanía y el anhelante regreso.Elisa es una rosa... Lía es una lila
Anda viajero, tu que vas para mi pueblo,
llevale estas cartas a la gente mía...
Diles que los quiero y que siempre los recuerdo,
más, no les digas que me viste cabizbajo
Anda viajero, mira que la tarde se oscurece,
el camino es largo y hay abrojos en la senda...
No te olvides de preguntar por mi casita blanca,
si acaso no la encuentras, no desmayes,
ve al otro lado del rio que bordea la vereda,
afuera encontrarás dos pinos que plantó mi padre,
junto una ventana azul que da a la calle...
allí a veces se asoma Elisa,
no le preguntes nada si acaso la ves nerviosa,
ella es así: inocente, cándida y frágil como una rosa
Anda viajero, tu que viajas por el mundo,
llevale este manojo de rosas rojas a mi madre...
Dile, que las siembre en nuestro huerto
para que cada ves que las mire, me recuerde
Tratala con cuidado si acaso ves que se quiebra,
toma, lleva este pañuelo para que seques sus lagrimas
Anda viajero, tu que viajas por la vida,
llevale esta caja de habanos a mi padre...
Dile, que la bruma del tiempo no ha borrado el recuerdo
del buen padre que fue, y que aún guardo sus consejos
Más, no le insistas, si acaso lo ves irascible...
no te fíes de las apariencias, aunque por fuera es huraño,
guarda en sus adentros una ternura indescriptible
Anda viajero, tu que viajas a lo lejos,
llevale estos dados a Walter...
dile, que aunque el azar nos separó hace tiempo,
todavía conservo en mi, intactos los recuerdos,
de las tardes de fútbol, de los cuentos, de los juegos,
vividos en su grata compañía, en tiempos tranquilos
Si acaso le ves llorar, dile que lo quiero
y que nunca me olvidaré de las travesuras del colegio
Dile, que a pesar de que estemos tan lejos,
lo guardo en mi corazón y para siempre en mis recuerdos
Anda viajero, tu que recorres las distancias...
llevale esta hula hula a René, Luzma y Yoyita...
diles, que a pesar de las vueltas de la vida,
en mi memoria quedó nuestra infancia detenida
Mas, no les digas que me viste, melancólico y triste,
ellos no merecen que se lastimen las heridas,
de este presente de ausencias y de hondas cicatrices
Anda viajero, caminante de la vida...
apresurate a llegar a la humilde casa mía,
para que puedas llevar los recados que te di
Más, llama aparte a la santa madre mía
y preguntale muy quedo dónde están Elisa y Lía,
no la fustigues si acaso la ves herida
¡Ay! viajero, caminante de la vida
qué será de mi desde estas tierras lejanas,
cuando regrese y no encuentre a las flores de mi vida
Elisa es una rosa... Lía es una lila
Gracias, Malco, Por venir a visitar mi espacio de letras. Valoro mucho tu presencia y el comentario agradable que hacesDelicadas letras plenas de poesía, magistral y majestuoso tributo a tus seres queridos desde la lejanía y el anhelante regreso.
Conmovedora entrega... ¡¡¡Aplausos!!!
Un abrazo.
Elisa es una rosa... Lía es una lila
Anda viajero, tu que vas para mi pueblo,
llevale estas cartas a la gente mía...
Diles que los quiero y que siempre los recuerdo,
más, no les digas que me viste cabizbajo
Anda viajero, mira que la tarde se oscurece,
el camino es largo y hay abrojos en la senda...
No te olvides de preguntar por mi casita blanca,
si acaso no la encuentras, no desmayes,
ve al otro lado del rio que bordea la vereda,
afuera encontrarás dos pinos que plantó mi padre,
junto una ventana azul que da a la calle...
allí a veces se asoma Elisa,
no le preguntes nada si acaso la ves nerviosa,
ella es así: inocente, cándida y frágil como una rosa
Anda viajero, tu que viajas por el mundo,
llevale este manojo de rosas rojas a mi madre...
Dile, que las siembre en nuestro huerto
para que cada ves que las mire, me recuerde
Tratala con cuidado si acaso ves que se quiebra,
toma, lleva este pañuelo para que seques sus lagrimas
Anda viajero, tu que viajas por la vida,
llevale esta caja de habanos a mi padre...
Dile, que la bruma del tiempo no ha borrado el recuerdo
del buen padre que fue, y que aún guardo sus consejos
Más, no le insistas, si acaso lo ves irascible...
no te fíes de las apariencias, aunque por fuera es huraño,
guarda en sus adentros una ternura indescriptible
Anda viajero, tu que viajas a lo lejos,
llevale estos dados a Walter...
dile, que aunque el azar nos separó hace tiempo,
todavía conservo en mi, intactos los recuerdos,
de las tardes de fútbol, de los cuentos, de los juegos,
vividos en su grata compañía, en tiempos tranquilos
Si acaso le ves llorar, dile que lo quiero
y que nunca me olvidaré de las travesuras del colegio
Dile, que a pesar de que estemos tan lejos,
lo guardo en mi corazón y para siempre en mis recuerdos
Anda viajero, tu que recorres las distancias...
llevale esta hula hula a René, Luzma y Yoyita...
diles, que a pesar de las vueltas de la vida,
en mi memoria quedó nuestra infancia detenida
Mas, no les digas que me viste, melancólico y triste,
ellos no merecen que se lastimen las heridas,
de este presente de ausencias y de hondas cicatrices
Anda viajero, caminante de la vida...
apresurate a llegar a la humilde casa mía,
para que puedas llevar los recados que te di
Más, llama aparte a la santa madre mía
y preguntale muy quedo dónde están Elisa y Lía,
no la fustigues si acaso la ves herida
¡Ay! viajero, caminante de la vida
qué será de mi desde estas tierras lejanas,
cuando regrese y no encuentre a las flores de mi vida
Elisa es una rosa... Lía es una lila
Gracias, Catia querida, me alegra mucho que te haya gustado. Muchísimas graciasMe ha gustado mucho, me sumo a todos los comentarios querido amigo y poeta del mes. Abrazos.
Gracias a ti, mi querida Anamer, por tu visita a mis letras y por dejar tu bello comentario. Aprecio mucho tu generosa compañía a mis versosMuy hermoso poema Antonio, nostalgias y vivencias que se van desglosando
a través de esta historia que nos cuentas, con esa sensibilidad que emociona
inmensamente. Te aplaudo por transmitir todo este sentir en tus letras, gracias
por compartirlas. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
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