Armando Gómez
Poeta recién llegado
Las flores pueden ser lo que deseen, si su raíz amarga logra albergar bichos raros
Orquídeas, incienso y rosas
Escarabajos con tenazas del torpe, que en su vuelo raso atrapan la vida
Calma de oro para volver a la tierra
Inconcebible el inconsciente que escarba la dulzura de los frutos
Vuelven a desear ser semilla, para convertirse en girasoles, servidores del astro rey
Vuelven a desear ser olmo, para que su sequedad sea empática con el cactus que succiona el instante del rocío
Quieren terminar como el ciprés, adviento del solsticio que trae renacimiento
Cómo un círculo dentro del triángulo de Hermes, con luz, margaritas y sombras que escampen la cruz que nos toca llevar hasta ser lotos que remueven el fango
Y fijen la vasijas que si se quiebran se restauran con plata y armonía
Orquídeas, incienso y rosas
Escarabajos con tenazas del torpe, que en su vuelo raso atrapan la vida
Calma de oro para volver a la tierra
Inconcebible el inconsciente que escarba la dulzura de los frutos
Vuelven a desear ser semilla, para convertirse en girasoles, servidores del astro rey
Vuelven a desear ser olmo, para que su sequedad sea empática con el cactus que succiona el instante del rocío
Quieren terminar como el ciprés, adviento del solsticio que trae renacimiento
Cómo un círculo dentro del triángulo de Hermes, con luz, margaritas y sombras que escampen la cruz que nos toca llevar hasta ser lotos que remueven el fango
Y fijen la vasijas que si se quiebran se restauran con plata y armonía