JOSE FLANDEZ
Poeta fiel al portal
Mientras caían hojas secas de aquel otoño,
en arranque emotivo, me juraste tu amor,
en aquel bulevar, junto a un árbol bisoño;
y aún el viento frío, yo sentí un tierno ardor.
Y mi alma, emocionada, sintió la llamarada
ardiente de tus labios, calcinando mi boca.
Y fue tal la pasión de la caricia dada,
que sucumbimos ante aquella pasión loca.
Y aquel momento fue, tierna e intensa locura,
fraguada en el furor de tu amor y del mío,
en aquel bulevar y el tenue viento frío.
Al son de los gemidos crujían hojas secas,
al fragor del fogoso deseo pasional,
desatado en aquella fresca noche otoñal.
en arranque emotivo, me juraste tu amor,
en aquel bulevar, junto a un árbol bisoño;
y aún el viento frío, yo sentí un tierno ardor.
Y mi alma, emocionada, sintió la llamarada
ardiente de tus labios, calcinando mi boca.
Y fue tal la pasión de la caricia dada,
que sucumbimos ante aquella pasión loca.
Y aquel momento fue, tierna e intensa locura,
fraguada en el furor de tu amor y del mío,
en aquel bulevar y el tenue viento frío.
Al son de los gemidos crujían hojas secas,
al fragor del fogoso deseo pasional,
desatado en aquella fresca noche otoñal.
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