Alex Courant
Poeta adicto al portal
Las luciérnagas
Como rubias espigas soñadoras,
volaban las luciérnagas silentes,
eran del viento frágiles pendientes,
gotas de luz, coquetas orladoras.
Por horas, las mirábamos por horas
con el furor de los adolescentes,
cual ebrias llamas, péndulos ardientes,
lumínicas cometas cegadoras.
¡Oh diminutas lámparas de amor!
¡Oh seductoras perlas de calor!
¡Oh qué recuerdos mágicos aquellos!
Cuando cierro mis ojos taciturnos,
vuelvo a aquellos páramos nocturnos
y poco a poco, veo sus destellos.
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