Évano
Libre, sin dioses.
Flotarán pantallas de grafeno
en las aguas que rodean a occidente,
espejismos de paraísos enrejando
a seres de voluntades apáticas
—por no escribir compradas—.
Una patera moribunda lleva
el nombre de Bank of Ulululandia.
Lo ha pintado en rojo un negrito
porque pensó que así lo salvarían.
Sin derecho a ser humanos flotarán
entre las pantallas de grafeno.
Los comerán los peces, y nosotros.
Entre la noche el aullido de la muerte
mientras el blanco medita erróneo.
No cuentes los gritos de socorro
que el viento lleva
a ningún lugar.
No cuentes cuántos cuerpos
hundieron las aguas
en ningún lugar.
Mientras muera por huir del hambre una sola persona,
de nada vale todo el avance tecnológico
de esta avara,
de esta egoísta,
de esta malvada humanidad.
en las aguas que rodean a occidente,
espejismos de paraísos enrejando
a seres de voluntades apáticas
—por no escribir compradas—.
Una patera moribunda lleva
el nombre de Bank of Ulululandia.
Lo ha pintado en rojo un negrito
porque pensó que así lo salvarían.
Sin derecho a ser humanos flotarán
entre las pantallas de grafeno.
Los comerán los peces, y nosotros.
Entre la noche el aullido de la muerte
mientras el blanco medita erróneo.
No cuentes los gritos de socorro
que el viento lleva
a ningún lugar.
No cuentes cuántos cuerpos
hundieron las aguas
en ningún lugar.
Mientras muera por huir del hambre una sola persona,
de nada vale todo el avance tecnológico
de esta avara,
de esta egoísta,
de esta malvada humanidad.