prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Probablemente te pesan desde que has nacido
porque nunca fuiste capaz de inventarle una cruz al cielo,
porque no sabes que todavía hay vísceras en tu amor.
Roes una rueda desinflada de crepúsculos
con afán de insomnio despeinado
que corre hacia los blandos espejos del alba
y erróneamente refleja fumígenas ausencias,
pómulos contraídos de la llama castrada.
Entonces las dejas caer
donde no hay pirañas, en la claridad viviente del rocío
y robas de entre los dientes de la hierba
su patético fragor de rayo domesticado
y una esponja rápida lo borra todo,
un niño se arranca de ti
y juega con el bicho de las bicicletas,
reinventa la yema de tus dedos.
porque nunca fuiste capaz de inventarle una cruz al cielo,
porque no sabes que todavía hay vísceras en tu amor.
Roes una rueda desinflada de crepúsculos
con afán de insomnio despeinado
que corre hacia los blandos espejos del alba
y erróneamente refleja fumígenas ausencias,
pómulos contraídos de la llama castrada.
Entonces las dejas caer
donde no hay pirañas, en la claridad viviente del rocío
y robas de entre los dientes de la hierba
su patético fragor de rayo domesticado
y una esponja rápida lo borra todo,
un niño se arranca de ti
y juega con el bicho de las bicicletas,
reinventa la yema de tus dedos.
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