Rosendo
Poeta adicto al portal

Tus manos me parecen dos estrellas,
y sin tener espinas: blancas rosas,
dos palomas tan blancas como bellas
y al moverse sutiles mariposas.
Cuando me tocas en mi alma sellas
el amor con tus palmas prodigiosas,
con esa calidez que sale de ellas
al imprimir caricias amorosas.
Por eso al prodigarme sus abrazos
siento desvanecer si se retiran
porque quisiera eternizar sus lazos.
Y cada vez que primorosas giran
quiero dejar tatuadas en mis trazos
las imágenes bellas que me inspiran.
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