alma libertad
Poeta recién llegado
Todo empezó con una charla aquella tarde en la terraza,
con cigarrillos de por medio
(y sexualidad infinita)
te di algo pequeño para sentirme deseada,
vos me diste una avenida en un beso
y un beso en la avenida,
la sociedad nos miraba pero no nos importaba.
yo quería más
no sabía como hacer
mi control valía más
la amistad pesaba más.
20 años reprimiéndome
no son nada.
Siete noches en las calles
excusándonos de experimento,
sabíamos de este juego,
y nos gustaba tanto jugarlo
tu sed me aterraba, a decir verdad,
me aterraba mi sentir para no salir de lo usual.
tuve miedo y tus palabras resonaban
"¿por qué?
¿por qué?
¿por qué?
¿por qué?"
¿qué pedías?
si mi cabeza son puras galimatías,
sueños reprimidos y llantos matutinos.
¿cómo decirle a la fuente que deje de darme agua?
necesitaba matarla, entre tanta valeriana tuya y mía.
tuya me sentía.
Me dieron miedo tus lágrimas y los besos en el baño,
la sustancia sincera que me hizo entender todo.
te dije que pares,
pero en el número 722,
no hacíamos lo mismo.
me hiciste parte de tu análisis,
te pido perdón,
en realidad no quiero parar.
mi carnalidad no me deja
los Aries atraídos mucho menos
La depresión nos tiró,
y el psicoanálisis te tentó.
Sigo siendo puras galimatías
no sé decirte que día es hoy ni que quiero para mañana.
el experimento sigue disociándome
quiérase o no, me podes.
El día que te sentí, culminé
no queríamos parar,
no queríamos acabar con nada.
Mientras tanto nos seguiremos excusando bajo el efecto de la noche y el etanol
bajo las tímidas sábanas y las risas tontas.
TU inteligencia no es tan fácil de volver a hallar.
con cigarrillos de por medio
(y sexualidad infinita)
te di algo pequeño para sentirme deseada,
vos me diste una avenida en un beso
y un beso en la avenida,
la sociedad nos miraba pero no nos importaba.
yo quería más
no sabía como hacer
mi control valía más
la amistad pesaba más.
20 años reprimiéndome
no son nada.
Siete noches en las calles
excusándonos de experimento,
sabíamos de este juego,
y nos gustaba tanto jugarlo
tu sed me aterraba, a decir verdad,
me aterraba mi sentir para no salir de lo usual.
tuve miedo y tus palabras resonaban
"¿por qué?
¿por qué?
¿por qué?
¿por qué?"
¿qué pedías?
si mi cabeza son puras galimatías,
sueños reprimidos y llantos matutinos.
¿cómo decirle a la fuente que deje de darme agua?
necesitaba matarla, entre tanta valeriana tuya y mía.
tuya me sentía.
Me dieron miedo tus lágrimas y los besos en el baño,
la sustancia sincera que me hizo entender todo.
te dije que pares,
pero en el número 722,
no hacíamos lo mismo.
me hiciste parte de tu análisis,
te pido perdón,
en realidad no quiero parar.
mi carnalidad no me deja
los Aries atraídos mucho menos
La depresión nos tiró,
y el psicoanálisis te tentó.
Sigo siendo puras galimatías
no sé decirte que día es hoy ni que quiero para mañana.
el experimento sigue disociándome
quiérase o no, me podes.
El día que te sentí, culminé
no queríamos parar,
no queríamos acabar con nada.
Mientras tanto nos seguiremos excusando bajo el efecto de la noche y el etanol
bajo las tímidas sábanas y las risas tontas.
TU inteligencia no es tan fácil de volver a hallar.