jmacgar
Poeta veterano en el portal
Las musas tras el plasma
Algunas de mis musas las tengo secuestradas
tras un cuadro de plasma en el salón de estar
donde una extraña magia muestra mundos con hadas,
príncipes y princesas; veo también el mar
que rompe suavemente en recoletas radas
de piedrecillas blancas cual perlas de collar;
veo guerras y amores y hasta doy risotadas
cuando se asoma Groucho, humorista simpar.
Las musas que yo escondo tras ese cristal fino
hay veces que me soplan con una imagen, ¡una!
el trozo de algún verso, puede que incluso entero;
otras veces la musa, con voz de ángel divino
que se tornase actor, oigo que dice: ¡Luna,
que das luz a la noche, indícame el sendero!
y esa frase que, empero,
me llega desde el plasma, no viene porque sí,
es regalo de musa tan solo para mi.
-------------
Algunas de mis musas las tengo secuestradas
tras un cuadro de plasma en el salón de estar
donde una extraña magia muestra mundos con hadas,
príncipes y princesas; veo también el mar
que rompe suavemente en recoletas radas
de piedrecillas blancas cual perlas de collar;
veo guerras y amores y hasta doy risotadas
cuando se asoma Groucho, humorista simpar.
Las musas que yo escondo tras ese cristal fino
hay veces que me soplan con una imagen, ¡una!
el trozo de algún verso, puede que incluso entero;
otras veces la musa, con voz de ángel divino
que se tornase actor, oigo que dice: ¡Luna,
que das luz a la noche, indícame el sendero!
y esa frase que, empero,
me llega desde el plasma, no viene porque sí,
es regalo de musa tan solo para mi.
-------------
Este soneto está dedicado a las pantallas de plasma, o a las del televisor antiguo, más aparatoso; mejor dicho, dedicado a lo que se ve y se escucha por dichas pantallas.
Se ha dicho hasta la saciedad que el televisor es “la caja tonta” que nos embebe el seso. Con este soneto quiero expresar lo contrario pues hay algo que me sucede con mucha frecuencia, y es que siempre veo la televisión con una libreta de notas a mi lado; ya sea una imagen determinada, o una frase en una película me puede inspirar un poema; me ha sucedido cantidad de veces; de hecho tengo dos sonetos dedicados a los pantanos de Atchafalaya, ese magnífico delta del Misisipi que figura en mi foto de avatar; jamás estuve allí, lo conozco solo por la pantalla del televisor, por películas y reportajes de esa maravilla natural que me tiene fascinado.
Yo creo que tengo musas escondidas allí detrás, en serio.
Última edición: