lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
La cálida luz despierta
al clarear el alba,
derrama dulce rocío,
y pastorea la mañana
de mi orilla soñada.
En la otra orilla,
lúgubre y fría,
la sombra se alarga
y alcanza a la esperanza,
que desalentada, calla.
Un puente invisible
une las dos orillas,
hecho con añoranzas
y con sueño de espigas.
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