Hola, MyMy. Leo tu poema, recuerdo unas sábanas blancas, albas el color no es un color pero sí es el color blanco y no la ausencia del color, como llaman al color blanco. Las sábanas están frías, pero no en tu poema, es como dormir en la cama de visita de una casa de un pariente donde la casa tiene techos altísimos en la parte antigua de nuestro Santiago delirante. Recordé a Mi Madre que se fue hace un año para encontrarse con Mi Padre y están sonriendo, y tú me regalaste eso, MyMy, gracias y hermoso poema, quedé con gusto a poco, literalmente busqué la continuación. Tienes, pero tienes que seguir adelante escribiendo porque lo haces muy bien!