Asklepios
Incinerando envidias
Las sombras, en concreto las más oscuras, son esas que, depositadas en la bruma tras el hormigueo estelar de los sextantes beben de la tranquilidad más sublime, de los ecos de las humedades, donde todo gira en dirección a los terrenos donde nunca palpitó el sol. Es el mundo donde la sangre juega y se deshace de su propia oxidación.
Es universo, donde presente, pasado y futuro, desde siempre se dedican incansables a intentar hacer las paces y que nos obliga a defendernos de la envidia celeste que cree habernos atrapado entre el trenzado cuántico de sus invisibles órbitas.
Es universo, donde presente, pasado y futuro, desde siempre se dedican incansables a intentar hacer las paces y que nos obliga a defendernos de la envidia celeste que cree habernos atrapado entre el trenzado cuántico de sus invisibles órbitas.