Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
La obediencia abanica los segundos estriados del compás
claudicado, exploración de la armonía confusa enlazada de desilusión.
Es el agrio deseo contra la reputación,
que aliña la fragancia podrida del aburrimiento y cobardía.
Es la balanza de añada castración del rock and roll
militando en el rodaje del interior como piedras rodando por la vida sin sentirla.
Una fugaz prestidigitación de
valentía y una mordaza como un bozal político amenaza toda
la dignidad sin que dejen un papel protagonista a los esquejes de la rebeldía.
Cimentación del pulido y forja de los crisoles educativos,
miran a lo lejos el amperaje del nervio candente donde los buitres rondan las terrazas de la noche.
Reservados todos los derechos©
claudicado, exploración de la armonía confusa enlazada de desilusión.
Es el agrio deseo contra la reputación,
que aliña la fragancia podrida del aburrimiento y cobardía.
Es la balanza de añada castración del rock and roll
militando en el rodaje del interior como piedras rodando por la vida sin sentirla.
Una fugaz prestidigitación de
valentía y una mordaza como un bozal político amenaza toda
la dignidad sin que dejen un papel protagonista a los esquejes de la rebeldía.
Cimentación del pulido y forja de los crisoles educativos,
miran a lo lejos el amperaje del nervio candente donde los buitres rondan las terrazas de la noche.
Reservados todos los derechos©
Última edición: