Rolando de los Rios
Poeta recién llegado
Son las tortugas
seres perfectos.
Me gusta observarlas
encuadradas en almanaques,
llorando algas, tragando sulfato,
psicoanalizándome, ciegas, impúdicas ellas.
Me gustan las tortugas porque
no son como yo:
bípedo de caña perfumado y
tatuado de sueños como anhelos,
anhelos que no guardan cuevas personales,
pentágonos encadenados mucho menos,
solo tatuajes que no debo descansar al sol.
En la noche me gustaría verlas
avanzando en tropel por indómitas aguas
bajo la orilla de mi ventana eterna:
los plateados caparazones
como espadas de espuma
reflejando,
esparcidos, pequeños trozos de luna estival,
escarcha, aleta estelar,
sí,
de perezoso, mudo y lento cuerpo lunar...
Trepar la luna me gustaría montado en ellas,
dormir en caravana, escapar del mundo,
tragando deliciosa espuma.
A mí me gustaría volar como
las tortugas.
seres perfectos.
Me gusta observarlas
encuadradas en almanaques,
llorando algas, tragando sulfato,
psicoanalizándome, ciegas, impúdicas ellas.
Me gustan las tortugas porque
no son como yo:
bípedo de caña perfumado y
tatuado de sueños como anhelos,
anhelos que no guardan cuevas personales,
pentágonos encadenados mucho menos,
solo tatuajes que no debo descansar al sol.
En la noche me gustaría verlas
avanzando en tropel por indómitas aguas
bajo la orilla de mi ventana eterna:
los plateados caparazones
como espadas de espuma
reflejando,
esparcidos, pequeños trozos de luna estival,
escarcha, aleta estelar,
sí,
de perezoso, mudo y lento cuerpo lunar...
Trepar la luna me gustaría montado en ellas,
dormir en caravana, escapar del mundo,
tragando deliciosa espuma.
A mí me gustaría volar como
las tortugas.
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