isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Intolerante a la mugrosidad del corazón
esta cifra podrá prender las telas del incienso,
las cuñas del semáforo en vida roban
la inocencia de diez niños sapiens por día.
Encuentro este poco frio en mis dientes
como archivo congelado del detrás de los científicos
naturalistas; preñado con dolor esto repercute
en la sociedad como sistema inmunológico después...
Te diré mi cifra natal con tal solo los versos del corazón,
rítmico y clásico el tiempo devolverá las cifras con
todo y el lucro de la vida después de la muerte y
aceptaría estas pantaletas junto al mármol idiotizadas.
La colmena deshecha el corazón, el retoño se hace menos
y los contornos de la sangre caen en los renglones deprisa
en los dientes del puro incienso como hablaría...
sin este rumbo maldito que tengo en mis pupilas.
Ahora faltaría despreciar un segundo el ardor del sol
y los cheques tardarían con un favor este favor
la radio enloquecería en cantos del domingo
como este pasaje bíblico de juan o mateo.
Solo viviría en este cañón oscuro si tuviera la mirada
de los diez puros placeres en la cuenca del paraíso
morando en muerte y lagrima, en la colmena
desprotegida...
con todos ellos,
con toda la risa
y platón sacaría la luna
para cosechar un día
de risa.
esta cifra podrá prender las telas del incienso,
las cuñas del semáforo en vida roban
la inocencia de diez niños sapiens por día.
Encuentro este poco frio en mis dientes
como archivo congelado del detrás de los científicos
naturalistas; preñado con dolor esto repercute
en la sociedad como sistema inmunológico después...
Te diré mi cifra natal con tal solo los versos del corazón,
rítmico y clásico el tiempo devolverá las cifras con
todo y el lucro de la vida después de la muerte y
aceptaría estas pantaletas junto al mármol idiotizadas.
La colmena deshecha el corazón, el retoño se hace menos
y los contornos de la sangre caen en los renglones deprisa
en los dientes del puro incienso como hablaría...
sin este rumbo maldito que tengo en mis pupilas.
Ahora faltaría despreciar un segundo el ardor del sol
y los cheques tardarían con un favor este favor
la radio enloquecería en cantos del domingo
como este pasaje bíblico de juan o mateo.
Solo viviría en este cañón oscuro si tuviera la mirada
de los diez puros placeres en la cuenca del paraíso
morando en muerte y lagrima, en la colmena
desprotegida...
con todos ellos,
con toda la risa
y platón sacaría la luna
para cosechar un día
de risa.