Cuando se muere el otoño
las últimas hojas se elevan
peregrinando al Dios viento,
y en los campos comienza
el nacimiento de la escarcha.
Unos cuantos recuerdos
y una brisa cambiada,
acaricia los mástiles
de aquellas ilusiones
que amarraron y hundieron.
¡Cuánto te he esperado!
Niña del otoño.
Aquí en un oscuro rincón
de la siempre presente soledad
que te inventa y te aleja.
Solo Dios sabe cuánto te espero.
Solo yo conozco tu distancia
como un camino helado
desierto de esperanzas.
Solo Dios sabe cuánto te espero.
Este otoño,
esta cueva de lágrimas acaba de partir.
Pero ya no hay regreso.
El invierno llegó y estoy solo,
sin alguien que me entibie esta muerte.
las últimas hojas se elevan
peregrinando al Dios viento,
y en los campos comienza
el nacimiento de la escarcha.
Unos cuantos recuerdos
y una brisa cambiada,
acaricia los mástiles
de aquellas ilusiones
que amarraron y hundieron.
¡Cuánto te he esperado!
Niña del otoño.
Aquí en un oscuro rincón
de la siempre presente soledad
que te inventa y te aleja.
Solo Dios sabe cuánto te espero.
Solo yo conozco tu distancia
como un camino helado
desierto de esperanzas.
Solo Dios sabe cuánto te espero.
Este otoño,
esta cueva de lágrimas acaba de partir.
Pero ya no hay regreso.
El invierno llegó y estoy solo,
sin alguien que me entibie esta muerte.