Viviré entre tus noches,
regresaré en tus principios;
husmeando cerca de las velas
de tu noche, cuando escribes,
semi desnuda y mitad de ti,
bajo la sábana.
No interrumpiré, lo prometo;
ni posaré céntimo alguno,
de milímetros nuestros,
en ningún tramo de ti;
(aunque no veas mi ausencia).
Me conformo "testigo",
en tu transe de ideas,
siendo la llama en tu mesa,
o la pluma aunque mienta...
Si tu aroma de tarde,
me concede permiso,
podré ser tu elección,
de paisaje nocturno;
o paseo en tu cuerpo...
Creo me haré textura de hoja,
reposando en sepia,
en mitad de tu libro amado.
Acordaré en tu cien despeinada,
que tu placer no fue sepultado...
Y se te cansas, de ser yo,
la derecha en tu cama,
arrugada y tan fría,
apaga las velas, descansa,
sobrarán las palabras;
... me tendrás en tu orilla...
regresaré en tus principios;
husmeando cerca de las velas
de tu noche, cuando escribes,
semi desnuda y mitad de ti,
bajo la sábana.
No interrumpiré, lo prometo;
ni posaré céntimo alguno,
de milímetros nuestros,
en ningún tramo de ti;
(aunque no veas mi ausencia).
Me conformo "testigo",
en tu transe de ideas,
siendo la llama en tu mesa,
o la pluma aunque mienta...
Si tu aroma de tarde,
me concede permiso,
podré ser tu elección,
de paisaje nocturno;
o paseo en tu cuerpo...
Creo me haré textura de hoja,
reposando en sepia,
en mitad de tu libro amado.
Acordaré en tu cien despeinada,
que tu placer no fue sepultado...
Y se te cansas, de ser yo,
la derecha en tu cama,
arrugada y tan fría,
apaga las velas, descansa,
sobrarán las palabras;
... me tendrás en tu orilla...