Inútil baraja de estíos,
complemento de una sed
que me adjudicaron sin necesitarla….
Es amargo
insuficientemente amargo
el vino que acalla en la bodega
su sabor de otoños
como estos recuerdos
que permanecen erguidos.
Desde que la luz de aquellas noches prevalentes,
se anclaban en la cuadricula
y yo bebía…
los dedos tronaban
y en serpentinas tu voz,
doblaba todas los filos,
y volaban los almizcles del vientre madurado
y la torre inédita de rocíos,
vacilaba en la trochosa penumbra
en que eras mía
y mia…
solo escucha el ruído
que late en cada verso
complemento de una sed
que me adjudicaron sin necesitarla….
Es amargo
insuficientemente amargo
el vino que acalla en la bodega
su sabor de otoños
como estos recuerdos
que permanecen erguidos.
Desde que la luz de aquellas noches prevalentes,
se anclaban en la cuadricula
y yo bebía…
los dedos tronaban
y en serpentinas tu voz,
doblaba todas los filos,
y volaban los almizcles del vientre madurado
y la torre inédita de rocíos,
vacilaba en la trochosa penumbra
en que eras mía
y mia…
solo escucha el ruído
que late en cada verso
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