La infancia
guardada en cajas secretas,
y en cada cuajada de leche
en tasas grandes y cuarteadas.
Infancia que se desliza
por los bordes estremecidos
de la memoria.
Cuadra en los libritos amarillos
que escaparon del ropero
y mama los tiro.
Remache infantil,
por lograr subir al primer piso
y escaparse en los sueños.
Destartalada idea:
abroquelada en la terraza,
y con doce años
pretender volar
sobre los techos del vecindario.
Atemperada infancia que no ceja
de cargar sobre nuestros hombros
finos recuerdos,
y sobre la conciencia
adocenar multitud de imagenes.
No hay infancia que no duela,
ni memoria que calcule
cuanto bien nos hizo nuestra infancia.
guardada en cajas secretas,
y en cada cuajada de leche
en tasas grandes y cuarteadas.
Infancia que se desliza
por los bordes estremecidos
de la memoria.
Cuadra en los libritos amarillos
que escaparon del ropero
y mama los tiro.
Remache infantil,
por lograr subir al primer piso
y escaparse en los sueños.
Destartalada idea:
abroquelada en la terraza,
y con doce años
pretender volar
sobre los techos del vecindario.
Atemperada infancia que no ceja
de cargar sobre nuestros hombros
finos recuerdos,
y sobre la conciencia
adocenar multitud de imagenes.
No hay infancia que no duela,
ni memoria que calcule
cuanto bien nos hizo nuestra infancia.