Alex Courant
Poeta adicto al portal
Lejos de casa
Le ha llegado la noche lejos de casa.
Caía como el rocío de un frágil pétalo,
iba en el aire siendo la hoja última
que escribió el puño de una rama en vela.
Ha llegado a ser hijo de las piedras,
un lienzo para el oxidado musgo,
un violín con las cuerdas rotas
en manos de grillos taciturnos.
Ha soportado la cuchillada del frío,
recibido el cruel látigo del aguacero,
aguantado el lastre de la niebla
donde vaga la cólera del silencio.
Ya se oye, industrioso, un molino
que muele sus huesos y lo derrumba
como un soldado en patria ajena.
Amor mío, a nuestro amor
le llegó la noche lejos de casa.
Se arrastró hasta el halo de los sauces,
se durmió con el canturreo del viento,
se hundió, poco a poco, dentro de la tierra,
esperando que lo devoraran los gusanos.
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